lunes, 8 de mayo de 2017

eBook o un libro en papel¿Qué es más ecológico?

Existen opiniones encontradas y opciones para todos los gustos cuando de libros se habla. Desde los lectores a los que les encanta leer un libro en papel y los que se han vuelto más prácticos y prefieren los eBooks.

Sin embargo, hoy destaca la característica de que el eBook es más ecológico que un libro en formato papel, una buena razón para ir olvidándose del formato papel y preferir la compra de libros electrónicos que permiten además, acumular en un pequeño aparato cientos de libros digitales.


Los que defienden los libros de papel esgrimen sus argumentos:

  • Es posible tener una gran biblioteca personal. Son perdurables en el tiempo, pueden durar décadas y hasta siglo.
  • . Es la forma más fiable de plasmar y conservar textos.
  • Resulta fácil volver a ver páginas anteriores o pasajes anteriores del libro, haciendo que la relectura sea más sencilla.
  • Tienen vida propia, cada libro puede hacer recordar un momento de la vida, sin olvidar las anotaciones, páginas dobladas.
  • Un libro de papel siempre es un buen regalo.  
Pero los eBooks también tienen sus beneficios:

  • Ocupan poco espacio y no es necesario tenerlos en una estantería, basta un dispositivo electrónico, ya sea un ordenador o un USB.
  • Vienen con diccionarios para buscar palabras, traductores para hacer consultas y buscadores internos para encontrar lo que buscas de manera rápida. Tienen bajo precio.
  • Su disponibilidad es inmediata.
  • Los libros electrónicos permiten ver vídeos incrustados en el mismo texto, enlaces que incorporan o consultar de manera inmediata las referencias. 
  • Permiten sincronizar las lecturas.
Sin duda es un tema que merece una discusión más profunda pues si bien es cierto que los libros de papel son un verdadero “tesoro”, no menos cierto es que también hay que reflexionar sobre la cantidad de árboles que se necesita talar para fabricar el papel. Antes no existía una alternativa y ahora si, los eBooks.

jueves, 4 de mayo de 2017

Biomasa para aprovechar residuos orgánicos

La biomasa, tanto la producida por la naturaleza como la residual, generada por la actividad humana o cultivada con fines energéticos, está tomando cada día mayor protagonismo. Y es que la biomasa contiene energía solar que se almacena gracias a un proceso de fotosíntesis en las plantas y que después se recupera obteniendo energía térmica o eléctrica o bien transformando esa materia en bioalcohol, biogas, biodiesel o bioaceite, obteniendo así energía mecánica.

Como fuentes de biomasa los residuos agrarios y alimentarios, residuos animales, industriales y hasta sólidos urbanos generan ese proceso siempre en función de la energía que se desea obtener. La biomasa es sometida a diferentes procesos físicos y/o químicos para obtener energía térmica que puede después utilizarse para calefacción o bien producir vapor y generar electricidad utilizando la acción de una turbina y un alternador.

Históricamente la biomasa fue el principal combustible utilizado por el ser humano hasta que llegan los combustibles fósiles, siendo usada para cocinar, hacer cerámica o calentar los ambientes. Pero los tiempos cambian y también los combustibles fósiles dejaron de ser convenientes para el Planeta Tierra, y de allí que la biomasa vuelve a ocupar un lugar importante y un papel destacado debido a su carácter renovable que la transforma en un verdadero tesoro teniendo en cuenta la crisis energética. 


Asimismo, la biomasa es hoy la única fuente de energía renovable que puede producir de forma sostenible calor, electricidad y carburantes con algunos inconvenientes que deben salvarse ya que el coste de producción es alto y su rendimiento es menor que energía proveniente de los combustibles fósiles.

Por otra parte, las instalaciones para generar este recurso energético es aún de pequeña escala existiendo en la actualidad cierta dispersión de las mismas y la biomasa producida con fines solo energéticos posee problemas también porque altera lo precios de productos que son básicos como el maíz.

España, es dentro de Europa, el cuarto país que mayor cantidad de biomasa consume en la actualidad, siendo el primero Francia, a pesar de que España tiene hoy un 45% de la producción de este elemento, destacándose Andalucía, Galicia y Castilla y León como las comunidades autónomas con mayor consumo por la presencia de empresas que consume este tipo de energía.

En un futuro no muy lejano el papel de la biomasa, como fuente de energía, puede servir para resolver el problema energético,y ayudar a disminuir la dependencia energética y la contaminación, con ejemplos como Brasil en donde existen dos millones de vehículos que se mueven con bioalcohol obtenido de la caña de azúcar, y ocho millones más que mezclan gasolina con alcohol.

Aún es necesario consolidar adecuadamente un mercado del recurso de biomasa y resolver el tema de la logística estableciendo también bases regulatorias en el mercado energético, pero se prevé que en unos años todo esto será solucionado.

martes, 2 de mayo de 2017

Energías renovables llegan al mundo agrícola

Las energías renovables, de las que tanto se habla hoy, llegan al mundo agrícola para eliminar la polución que causan los gases que se producen en esos espacios de la naturaleza, como el CO2, proveniente de la combustión del carburante utilizado para el funcionamiento de las máquinas o el metano que se genera a través de la cría de ganado.

Ahorrar energía y preservar el medio ambiente es imprescindible también en el área agrícola actual. El aumento del precio del petróleo, es otro factor importante, que hace que las energías renovables sean tan importantes en la agricultura, pues bajando los costes de la producción los precios de venta también mejorarán.

Asimismo, los agricultores siempre han conocido los secretos para sacar mejores resultados utilizando el sol en el pasado, pero con la llegada del uso masivo de combustibles fósiles todo cambió y generó una dependencia de la agricultura que produjo daños al medio ambiente.

En la actualidad el uso de energías renovables como el fotovoltáico, el solar térmico, o la energía eólica y la biomasa es de gran ayuda para salvaguardar el entorno natural ya que la agricultura se ha adaptado a este tipo de medio.


Así, las fuentes de energías limpias que hoy es posible utilizar en granjas no solo respetan el medio ambiente sino que representan un ingreso extra para los agricultores, siendo por lo tanto una de las razones principales para adoptar este cambio.

Utilizar el secado en granero solar es la opción más sustentable para conseguir heno de buena calidad, mejorando además la salud de los animales y ahorrando energía eléctrica. Por su parte las instalaciones fotovoltaicas a través del uso de paneles permite producir electricidad sin ruido ni contaminación, con un desgaste menor particularmente recomendado para la ganadería de bovinos y caprinos.

La energía eólica puede ser muy ventajosa en las granjas sobre todo cuando pueden ser despejados los equipamientos en terrenos que puedan acoger un aerogenerador doméstico. Con una ventaja extra que es la posibilidad de revender el excedente de electricidad eólica generada a un operador de electricidad.  
Por último, la producción de biogas, a través de la fermentación metánica de excrementos animales o residuos vegetales transforma a la agricultura en uno de los sectores más favorables para este tipo de generación de energía pues los agricultores tienen la materia prima a disposición.