viernes, 17 de marzo de 2017

Descubrimiento: El primer anfibio fluorescente

Un grupo de científicos argentinos y brasileños hallaron en la provincia de Santa Fe, Argentina, el primer anfibio fluorescente, se trata de una rana cuyo nombre científico es “Hypsiboas punctatus”. La importancia de este hallazgo está en que se trata del primer anfibio de este tipo y el otro punto es saber cómo se produce el fenómeno de su fluorescencia.

A pesar que en el mundo existen muchos animales con “brillo propio” este anfibio es el primero del que aún los científicos no tenían noticia. Este grupo interdisciplinario de investigadores encontraron esta especie rara de rana arborícola que puede encontrarse en otro lugares de Sudamérica.

El estudio sobre este fenómeno fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, y en este informe se afirma que el equipo de investigación detectó ejemplares jóvenes y también adultos de la peculiar rana fluorescente, algo que se comprobó es que cuando se los iluminaba con una luz de tipo UV-A/azul generaban intensa fluorescencia.


Este hallazgo modifica lo que se conoce hoy sobre la fluorescencia en ambientes terrestres y ha permitido encontrar nuevas sustancias fluorescentes que en el futuro podrían tener aplicaciones científicas o tecnológicas.

El fenómeno, según los científicos, se da por la combinación entre emisión de glándulas de la piel de la rana y de linfa, que filtrada por las células pigmentarias de la piel translúcida, conforma este fenómeno.

Otro dato importante es que algunas de las características de estos anfibios son compartidas por otros tipos de ranas. Por lo tanto este fenómeno abre hoy las puertas a más estudios sobre temans tales como ecofisiología y comunicación visual de anuros, y la posibilidad de un potencial desarrollo biotecnológico.

La florescencia un fenómeno conocido en varios grupos de peces y que ahora surge también en anfibios en los que aún no se sabe en detalle como es que se genera, por lo tanto este fenómeno aún sigue siendo extraño y por ello abre las puertas a descubrir nuevos misterios.