miércoles, 21 de septiembre de 2016

Edificios verdes

Ante el crecimiento constante de las ciudades las zonas verdes van desapareciendo para dejar lugar a edificios y carreteras, de ahí que los árboles y plantas, tan importantes para la vida van siendo cada vez menos.

Sin embargo, ante ese crecimiento de las ciudades existen también cada vez más proyectos que buscan transformarlas no solo en espacios visualmente bonitos sino también sostenibles y rodeados de naturaleza.

Uno de esos proyectos, que ya han adoptado diferentes ciudades es colocar plantas en las paredes de los edificios. Se trata de un proyecto ecológico cuya propuesta parece ser sencilla de llevar a cabo como es colmar las paredes de los edificios de plantas cuyo objetivo es paliar la contaminación ambiental y brindar una belleza innovadora a las torres de cemento.

Pero la iniciativa no es solo fomentar el aumento de zonas verdes en la ciudad sino ayudar a la purificación del aire contaminado ya que plantas y árboles son fundamentales para eliminar el dióxido de carbono y brindar oxígeno, algo imprescindible para la vida.

Este tipo de alternativa de llenar de plantas las paredes de un edificio también tiene como objetivo dar un toque de color resultando una buena solución para el medio ambiente, la estética a través de un plan asequible que por ahora se está aplicando solo a pequeña escala.


Los expertos en temas ambientales señalas los espacios verdes creados en las paredes de los edificios no solo ayuda al medio ambiente sino que también es una excelente protección contra el calor en las grandes ciudades.

Esta idea nace originariamente con los denominados “techos verdes” avanza ahora con la creación de crear paredes cubiertas de vegetación, pero no tomadas por plantas, algo que generaría mucha humedad sino un tipo de plantación que permita realizar riegos habituales y sean espacios sencillos de limpiar.

Para conseguir una “pared verde” adecuada es necesario una planificación perfecta ya que el sistema de riego es constante y las plantas son especialmente elegidas para crecer en superficies verticales. 

Este tipo de paredes verdes ya están siendo instaladas en algunos lugares público de Nueva York siendo un sistema que progresivamente se espera llegue también a edificios y residencias para embellecer las ciudades y hacer el ambiente más sustentable.

jueves, 15 de septiembre de 2016

G7 y el fin a las energías fósiles

Los dirigentes del G7 compuesto por Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Canadá, Alemania, Italia, Japón y la Unión Europea en su última reunión realizaron una declaración conjunta en la que se deja clara la determinación de acelerar su trabajo para llegar a un sistema energético que ponga fin a las energías fósiles a lo que llamaron “descarbonización de la economía global”.

Es necesario tener en cuenta que la producción de energía supone hoy casi los dos tercios de las emisiones de gases “efecto invernadero” hacer acuerdos para realizar una transición en favor de un mundo bajo en carbono será en el futuro próximo un objetivo ineludible.

El histórico Acuerdo Global del Clima representa uno de los principales compromisos adoptados para lograr un mundo sin energías fósiles o sea un mundo neutro en carbono. Todo un desafío que está ya en tiempo de cuenta regresiva, pues el cambio climático no espera y los científicos alertas que a fines del siglo XXI el aumento de la temperatura de debería sobrepasar los 2ºC.


El G7 con su magnífico anuncio de dejar de subvencionar a las energía fósiles hasta 2025 no solo estimuló el cambio necesario para por fin a las energías fósiles sino también anima a todos los países a seguir este ejemplo.

La idea es abandonar progresivamente la industria de los combustibles fósiles y apostar a las energía renovables y todo parece demostrar que se está en la dirección correcta, pero solo las declaraciones no sirven son importantes las acciones.

Asimismo, al dejar de subvencionar las energías fósiles el ahorro será realmente importante además de los efectos beneficiosos para el planeta y la ayuda que esto representará para evitar el avance del cambio climático perjudicial para el mundo.

El G7 se ha comprometido en realizar una pronta aplicación del Acuerdo Climático algo fundamental teniendo en cuenta los numerosos estudios que nos advierten las consecuencias que derivarán si se siguen utilizando energías fósiles al ritmo que hoy se hace.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Nuevo envase comestible como sustituto del plástico

Un genial invento que puede cambiarlo todo en relación a los envases de plástico que tanto daño ocasionan al medioambiente, ha sido realizado por un equipo de investigadores pertenecientes al Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Se trata de un envase desarrollado como una película muy similar al plástico que se utiliza habitualmente para envasar alimentos. La diferencia es que la materia prima utilizada para su fabricación no es un derivado del petróleo sino que es una sustancia que se encuentra en la leche de forma natural.

La proteína de la leche conocida como “caseína”, es el material utilizado para la fabricación de este nuevo envase ecológico. Un compuesto biodegrdable y también comestible, características que lo transforman en mucho más sostenible que el pláitico convencional utilizado hasta ahora.

Esta proteína insoluble de la leche es quinientas veces más efectiva para la fabricación de los tradicionales envoltorios de protección de alimentos pues los aíslan del oxígeno, humedad y también de las altas temperaturas.

Hasta hoy han sido varios los intentos por encontrar alternativas a los convencionales envases de plástico elaborados con petróleo, que llevan varios años para descomponerse y suelen acumularse en vertederos, siendo también menos eficaces de proteger adecuadamente su contenido.

En la actualidad existen envases fabricados utilizando almidón de maíz como materia prima, pero no se han obtenido los objetivos buscados pues se trata de una composición muy porosa y no protege adecuadamente los alimentos del problema de la oxidación. Por el contrario, este nuevo envase es comestible y biodegradable dos características que suponen innumerables mejoras.

Muy similar en apariencia a los envases convencionales de plástico pero son un poco menos flexibles y casi no tienen sabor, todo esto demostrado a través de diferentes pruebas científicas que certifican sus cualidades.

Se estima que este tipo de envase comestible sustituto del plástico convencional podrá comenzar a utilizarse de forma habitual en unos tres años y se está viendo la posibilidad de añadir también algún aditivo nutricional ya sean vitaminas o probióticos.

Otra posibilidad que se está estudiando es la de producir este compuesto pero en estado líquido para aplicarlo a la conservación de diferentes tipos de alimentos, la forma de aplicarlo sería como rocío sobre cereales para el desayuno o bien sustituyendo ingredientes tales como el azúcar.