viernes, 9 de septiembre de 2016

Nuevo envase comestible como sustituto del plástico

Un genial invento que puede cambiarlo todo en relación a los envases de plástico que tanto daño ocasionan al medioambiente, ha sido realizado por un equipo de investigadores pertenecientes al Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Se trata de un envase desarrollado como una película muy similar al plástico que se utiliza habitualmente para envasar alimentos. La diferencia es que la materia prima utilizada para su fabricación no es un derivado del petróleo sino que es una sustancia que se encuentra en la leche de forma natural.

La proteína de la leche conocida como “caseína”, es el material utilizado para la fabricación de este nuevo envase ecológico. Un compuesto biodegrdable y también comestible, características que lo transforman en mucho más sostenible que el pláitico convencional utilizado hasta ahora.

Esta proteína insoluble de la leche es quinientas veces más efectiva para la fabricación de los tradicionales envoltorios de protección de alimentos pues los aíslan del oxígeno, humedad y también de las altas temperaturas.

Hasta hoy han sido varios los intentos por encontrar alternativas a los convencionales envases de plástico elaborados con petróleo, que llevan varios años para descomponerse y suelen acumularse en vertederos, siendo también menos eficaces de proteger adecuadamente su contenido.

En la actualidad existen envases fabricados utilizando almidón de maíz como materia prima, pero no se han obtenido los objetivos buscados pues se trata de una composición muy porosa y no protege adecuadamente los alimentos del problema de la oxidación. Por el contrario, este nuevo envase es comestible y biodegradable dos características que suponen innumerables mejoras.

Muy similar en apariencia a los envases convencionales de plástico pero son un poco menos flexibles y casi no tienen sabor, todo esto demostrado a través de diferentes pruebas científicas que certifican sus cualidades.

Se estima que este tipo de envase comestible sustituto del plástico convencional podrá comenzar a utilizarse de forma habitual en unos tres años y se está viendo la posibilidad de añadir también algún aditivo nutricional ya sean vitaminas o probióticos.

Otra posibilidad que se está estudiando es la de producir este compuesto pero en estado líquido para aplicarlo a la conservación de diferentes tipos de alimentos, la forma de aplicarlo sería como rocío sobre cereales para el desayuno o bien sustituyendo ingredientes tales como el azúcar.