viernes, 24 de junio de 2016

Kiri, un árbol que purifica suelos infértiles

El kiri es un árbol originario de China pero en la actualidad en Texas se lo está utilizando para purificar los suelos infértiles dejándolos listos para ser utilizando en cualquier tipo de cultivo.

Una de las características especiales de el Kiri es que se trata de un árbol que puede absorber hasta diez veces más dióxido de carbono que cualquier otro árbol y también arrojar mucho más oxígeno que otras especies de plantas.

Conocido también como árbol Emperatriz o Paulownia tormentosa, el kiri puede llegar a una altura de 27 metros y troncos de hasta 20 metros de diámetro, con grandes hojas de 40 centímetros de ancho.

Muy popular como ornamento, el kiri es un árbol famoso también en Japón y fue desde allí en en el siglo XIX entró a Europa, siendo siempre un distintivo de supervivencia pues se adapta a los distintos climas con facilidad, además de sobrevivir al fuego y tener una regeneración de raíces rápida.


El kiri es muy apreciado en las grandes ciudades pues tolera la polución, y no exige suelos fértiles razón por la cual se la conoce como “planta pionera” pues provee al suelo de un excelente abono que vuelve la tierra más fértil, sumándose a lo anterior que sus hojas son ricas en nitrógeno y crece muy rápido.

Sin embargo, si se quiere que el kiri se desarrollo en todo su potencial no puede plantarse cerca de otros árboles más altos que le den sombra pues de esa forma no prospera. Teniendo en cuenta que el mundo enfrenta hoy una crisis a nivel de medio ambiente que afecta la supervivencia de muchas especies vegetales el kiri es un árbol que promete muchos beneficios para el Planeta Tierra en el futuro ya que captura 21,7 kg de CO2 y entrega al ambiente 5,9 kg de O2 diariamente.

El kiri es por sus cualidades un árbol ideal para la lucha contra el cambio climático, pues puede desarrollarse rápidamente y prosperar aún en suelo poco fértiles y aguas contaminadas al tiempo que purifica la tierra en la que crece.

Se dice y con razón que el kiri es el árbol del futuro pero también es el del presente pues hoy ya es posible aprovechar sus innumerables beneficios a la naturaleza y ayudar a combatir el calentamiento global y la desertificación.