sábado, 9 de enero de 2016

¿Qué son los Espacios Naturales Protegidos?

Del cuidado del medio ambiente depende no solo la existencia sino también la conservación de un equilibrio en el Planeta Tierra. La defensa del medio ambiente puede darse de distintas formas y de una delicada ingeniería que busca controlar todo aquello que pueda afectarlo.

Existen distintas maneras en las que el medio ambiente es afectado, desde la contaminación del aire hasta la deforestación y otros muchos problemas que hacen peligrar el Planeta Tierra, de ahí que los espacios naturales protegidos son de gran importancia para quienes hoy vivimos aquí y también para las futuras generaciones.

Así, los espacios naturales protegidos son aquellas que se encuentran situados dentro de un territorio nacional e incluyen las aguas continentales y las marinas, debiendo cumplir ciertos requisitos para ser declarados como tales.

En principio un espacio natural protegido debe albergar sistemas naturales que sean representativos de la zona a la que perteneces, estar amenazados, ser frágiles, singulares o bien tener un especial interés a nivel paisajístico, ecológico, científico, educativo o geológico.

Asimismo, un espacio natural debe estar dedicado a mantener y proteger la diversidad biológica pero también los recursos de tipo cultural y natural asociados a la denominada geo-diversidad. Estas áreas terrestres o marinas denominadas como espacios naturales protegidos tiene reconocidos valores naturales sobresalientes y están dedicados especialmente a la conservación adecuada de la naturaleza encontrándose siempre sujetas a un régimen jurídico especial que obliga a preservarlas y protegerlas. 


La función decisiva en la conservación de ecosistemas y supervivencia de especies animales y vegetales se cumplen en estos espacios protegidos que también se han transformado en fundamentales para un mantenimiento adecuado de los procesos ecológicos para la conservación de la biodiversidad local.

Asimismo, cabe recordar que el solo hecho de declarar una zona aislada como espacio de conservación no es suficiente para conseguir su preservación y se requiere también una dedicación especial para que la biodiversidad fructifique y se establezcan además redes ecológicas asegurando la conservación de los ecosistemas.

Afortunadamente cada vez existen más áreas protegidas en todo el mundo, algo que contribuye a la conservación del patrimonio natural y cultural de los países pues ayudan a reducir los daños generados por algunas actividades humanas, reduciendo su impacto a la mínima expresión transformándose en lugares de referencia donde todos pueden apreciar los beneficios de la protección y el cuidado del medio ambiente.