miércoles, 23 de septiembre de 2015

Equinocio de otoño

Este año el otoño comienza el 23 de septiembre y tendrá una duración de 89 días y 20 horas, por lo tanto terminará el próximo 22 de diciembre. Esta variación en cuanto al inicio del otoño siempre va entre el 21 y el 24 de septiembre y mientras que el otoño llega en el hemisferio norte la primavera se hace presente en el hemisferio sur.

Entre las particularidades que trae el equinocio de otoño destaca que al cambiar el 25 de octubre la hora el día y la noche pasan a durar casi el mismo tiempo, los árboles pierden sus hojas precisamente por la menor cantidad de horas de día y la radiación solar tiene una fuerza menor.

Asimismo, cabe recordar que el inicio de las estaciones está dado por el instante en que la Tierra pasa por un posición de su órbita determinada alrededor del sol y específicamente en otoño esa posición se presenta desde el centro del Sol que visto desde la Tierra cruzo el ecuador celeste. Al suceder este fenómeno la duración del día y la noche coinciden y por ello se lo conocer como equinoccio de otoño.


Algunos fenómenos sucederán durante este otoño como un eclipse total de luna que ocurrirá el 28 de septiembre y será visible en Europa, África, el océano Atlántico y América. También, el 17 de noviembre Mercurio será totalmente ocultado por el Sol en su conjunción superior.

La observación nocturna del cielo en otoño permitirá observar distintos fenómenos astronómicos interesantes tales como eclipses o cometas, además de la luna llena que se dará el próximo 28 de septiembre el 27 de octubre y el 25 de noviembre.

También la visibilidad de distintos planetas serán acontecimientos a tener en cuenta por los aficionados a la astronomía que podrán ver a Saturno hasta el atardecer de mediados de noviembre o Venus, Marte yJúpiter que serán visibles en diciembre.

El equinoccio de otoño da inicio a la estación más melancólica del año y a pesar de que el calor dice adiós esta época también ofrece magia y romanticismo, además de un clima perfecto para disfrutar a pleno de la naturaleza.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Biodiversidad y protección de la naturaleza

Como concepto la biodiversidad representa la variedad de la vida un término relativamente moderno que incluye los distintos niveles de la organización biológica Incluye tanto la diversidad de las especies de plantas como de animales, hongos y microorganismo que habitan en un área determinada y de acuerdo a sus variables genéticas, ecosistemas que componen o regiones donde esos ecosistemas se ubican.

Asimismo, dentro del concepto de biodiversidad también es necesario incluir todos los procesos ecológicos y evolutivos que se dan en los distintos niveles como genes, especies, paisajes y ecosistemas.

Una reciente investigación realizada por la Universidad de Guelph asegura que cultivar distintos tipos de plantas ayuda a detener la degradación del ecosistema que provocan las acciones humanas.

El estudio se basa en que la naturaleza encuentra su equilibrio precisamente en la diversidad gracias a que existen diferentes organismo unicelulares, distintas bacterias, animales, insectos o plantas, siendo la biodiversidad en ese ámbito un mecanismo sumamente útil para la auto regeneración del propio ecosistema.

Asimismo, esta investigación sugiere que la tierra al ser cultivada con diferentes variedades de plantas posee un poder de recuperación más rápido que la tierra donde solo se utiliza el monocultivo.

La base del estudio que tuvo una duración de diez años partía de la afirmación de mantener la biodiversidad en las especies siempre será más ventajoso para la naturaleza. Al tener variadas especies de plantas en una misma zona lo que hace es permitir al ecosistema evitar la degradación provocada por la acción de hombre, la proliferación de plagas y también el cambio climático.


El lugar en el que se realizó la investigación era un espacio de diez hectáreas en el Centro de conservación de la naturaleza de Canadá, un lugar que habían sufrido el impacto de los incendios durante un siglo y medio.

Así, el equipo de investigadores quemó de forma selectiva algunas zonas de pasto mixtos con otras donde solo se había cultivado una sola especie. Fue así que percibieron que las áreas en la que se había cultivado solo una especie la tierra sufrió más.

Posteriormente esas áreas fueron invadidas por árboles pero en las zonas de cultivos mixtos la resistencia a la invasión de árboles fue más fuerte. En conclusión puede decirse que a través de este estudio los ecosistemas de monocultivos pueden ser más estables y productivos año tras año, pero también son zonas que tienen una mayor susceptibilidad a sufrir daños producidos por la intervención del hombre.

En la actualidad muchos ecosistemas se usan para el cultivo de pastos y por lo tanto pueden convertirse fácilmente en desiertos o bosques, mientras que la tierra en la que se cultivas variedades diferentes de plantas la tierra se recupera antes que en aquella donde solo se una el monocultivo.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Consumo Colaborativo, un nuevo estilo de vida

El concepto de Consumo Colaborativo es bastante nuevo aún y se encuentra en un momento experimental. Sin embargo, algunas conductas ya están siendo aplicadas como por ejemplo compartir coche para una viaje, intercambiar inmuebles para períodos de vacaciones o financiar proyectos.

En realidad una forma de definir el Consumo Colaborativo es hablar de un nuevo estilo de vida acorde con una existencia más alejada del consumismo y con efectos beneficiosos para el planeta. Por otra parte, transformarse en un consumidor responsable con el medio ambiente tiene también ventajas para la economía de quienes desarrollan comportamientos más alejados del consumismo. El lema del Consumo Colaborativo es “vivir mejor con menos” algo que se traduce en consumir menos y de forma más eficiente.

Existen buenas razones por las que el Consumo Colaborativo puede ser clave en un futuro cercano tanto a nivel social como personal, ya que diferentes acciones cotidianas se transforman en sinónimo de sostenibilidad y crean conciencia social hacia un mundo mejor, más humano y solidario.

Además, más allá de lo que puedan disponer los gobiernos o multinacionales los ciudadanos tienen poder de decisión en infinidad de cuestiones que afectan su día a día como por ejemplo ser más ecológicos y llevar una vida más alejada de un consumismo que en definitiva no lleva a nada.

Diferentes gestos cotidianos tanto en el hogar como en el trabajo a la hora de consumir o utilizar servicios se traduce en una vida más sostenible que resulta sencilla de implementar.

Ya a nivel social, el fenómeno del Consumo Colaborativo gana cada vez más adeptos, personas que de forma espontánea impulsan iniciativas sostenibles y predican con el ejemplo ahorrando recursos y energía a través del reciclaje, compartir algunos bienes como el coche o utilizar en su reemplazo la bici para ir al trabajo o desplazarse por la ciudad.

Optar por cultivar un huerto orgánico aportará experiencia vital pero también permitirá canjear alimentos por servicios con otras personas, naciendo nuevamente las relaciones humanas más cercanas.

El servicio entre personas es un denominador común del Consumo Colaborativo y se trata de ponerse de acuerdo para un objetivo común que permite ahorrar cierta cantidad de dinero. El Consumo Colaborativo es algo que se percibe como algo deseable para la sociedad y a pesar de que aún se está a medio camino las perspectivas de sus beneficios son sumamente alentadoras.