lunes, 31 de agosto de 2015

Casa cápsula ecológica, una vivienda innovadora

Diseñada por un estudio de arquitectos de Eslovaquia, la casa-cápsula ecológica es un tipo de vivienda que permite vivir en cualquier parte del mundo ya que además de producir su propia electricidad también hace lo mismo con el agua.

Este novedoso tipo de vivienda permite vivir en cualquier lugar inhabitable ya que se trata de una casa trasladable, por lo cual también es una excelente alternativa para quienes gustan del turismo rural. 

Con el nombre de “Ecocápsula” la vivienda tiene ocho metros cuadrados y todo lo necesario para vivir en un espacio pequeño pero que incluye cama, cocina, baño y hasta una mesa para comer o trabajar.

Los diseñadores que trabajaron en este innovador proyecto de la Ecocápsula lo hicieron con la premisa de que fuera ecológica y de ahí que la vivienda produce su propia electricidad utilizando paneles solares y molinos de viento.

El formato de la vivienda es el de un huevo pero más allá de su estética la estructura tiene esa forma pues esto le permite tener un sistema de recolección de agua y lluvia que se almacena y filtra en la parte inferior de la casa.

Los arquitectos creadores de la Ecocápsula pertenecen al estudio Niza y la presentación de su novedosa vivienda la realizaron en el Festival para Pionero de Viena, donde además explicaron que la vivienda es muy fácil de trasladar con son utilizar un remolque ya que la estructura solo pesa mil quinientos kilos.

El proyecto aún está en una etapa de desarrollo y por ello estiman que recién estará terminada para ser lanzada a la venta a fines de este año y por ahora tampoco han podido estimar el precio que deberá pagar quien decida adquirir una vivienda tan peculiar.

lunes, 10 de agosto de 2015

Francisco contra la destrucción de bosques para sembrar soja

Las palabras del Papa Francisco sonaron elocuentes “Me duele en el alma las deforestaciones para plantar soja” afirmó el Santo Padre sosteniendo además que pasarán decenas de años para ver nuevamente crecer esos bosques hoy destruidos.

Este mensaje de Francisco llegó en el marco de un diálogo telefónico que mantuvo con una radio parroquial situada en la localidad de Campo Gallo, a poco más de doscientos kilómetros de Santiago del Estero en Argentina. Francisco llamó a la reflexión sobre este tema e instó a cuidarse entre todos ya que en caso contrario la tierra será poco a poco devastada.

Así, en diálogo directo con cuatro curas de Campo Gallo el Papa dijo que “caminar juntos nos da alegría y felicidad, nos ayuda a ser solidario” exhortando además a "cuidar mucho todo lo que Dios nos ha dado".

Un esfuerzo grande para cuidar a todos es lo que espera el Papa, algo que pudo de manifiesto en esta, su segunda entrevista con esa emisora parroquial, criticando la destrucción de los bosques con el solo objetivo de plantar soja, ya que esta acción ofrece para el futuro un panorama sombrío con muchos años que deberán pasar para recuperar la tierra arrasada.


Cuidar el bosque y cuidar el agua fue el mensaje de Francisco para su país la Argentina, que es además el principal proveedor a nivel mundial de harina y aceite de soja, una oleaginosa que ahora se cultiva en gran parte del territorio de ese país que en el pasado estaba destinado a la cría de ganado. 

Además, la soja se utiliza hoy en alimentos de animales y varios productos alimenticios que son exportados en su mayoría a China, a pesar que Brasil es también un importante proveedor de soja para el mundo.

Los ecologistas sostienen que el abuso en la siembra de este tipo de cultivo ha llevado a la destrucción de la selva tropical en Brasil y el titular de la Iglesia Católica ha tomado este y otros informes para involucrarse en debates sobre el medio ambiente condenando la especulación sobre varias materias primas alimenticias.

En un reciente encíclica dedicada precisamente al medio ambiente, Francisco abogó por un cambio de estilo de vida en las naciones ricas demandando también acciones rápidas para salvar el planeta de la ruina medioambiental.

sábado, 1 de agosto de 2015

El mundo indignado por la muerte del león Cecil

Tanto las organizaciones que defienden la vida y bienestar de los animales como la opinión pública mundial quedaron indignados por el asesinato del león Cecil, estrella del Parque Nacional de Hwange, un animal a quien los visitantes de todos los lugares del mundo solían fotografiar. Y es que Cecil, el famoso león africano mil veces fotografiado por los turistas, habitaba en total libertad en una reserva natural de Zimbabue.

El animal era además monitoreado constantemente pues portaba un collar de GPS. Sin embargo, un cazador llegado de Estados Unidos lo asesinó utilizando arco y flecha y después se quedó con su piel y cabeza por cincuenta mil euros. Al conocerse la noticia tanto los animalistas como la opinión pública se preguntaron ¿Tiene precio una vida? 

 Sin importar si era un cazador furtivo o alguien que estaba acompañado de un par de guías, lo cierto es que el león está muerto y ahora su cabeza y piel adornan alguna estancia de la casa de este hombre que no tuvo la conciencia suficiente para comprender que esta preciosa vida es irreemplazable.

Este tipo de acciones también ocurre en varios países de Europa y por esa razón desde las distintas organizaciones de protección a los animales le ha exigido a Bruselas que publique la lista de licencias otorgadas para ejercer un contralor sobre los eventos como el ocurrido con Cecil.


El caso es que Sudáfrica permite la caza de leones en su territorio, pero únicamente los que están en cautiverio que son unos 8000 y se encuentran en espacios especiales en tanto que los 3000 que viven en estado salvaje son intocables, siendo también posible conseguir permisos de caza de este tipo de felinos en Mozambique, Tanzania o Zambia, siendo protegidos por la ley en Botswana y en Kenya. 

En la actualidad existe en toda África una lucha contra los cazadores furtivos, que atraídos por grandes cantidades de dinero que son capaces de cobrar por una pieza son capaces de hacer lo que hicieron con Cecil al que sacaron de la reserva del parque ofreciéndole comida y una vez logrado esto el cazaron norteamericano le tiró una flecha y lo dejó agonizando por horas, cuando murió le quitó la piel y la cabeza.

En este caso fallaron los controles humanos pero también el sentido común, primó el ansia de obtener un trofeo y el león Cecil representa uno más en la lista de muertos por diversión. Queda sin embargo, mucho por hacer por el resto de leones que disfrutan la libertad de la sabana africana, inocentes criaturas que ignoran que alguien está preparando sus armas y su dinero para eliminarlos.