domingo, 6 de septiembre de 2015

Consumo Colaborativo, un nuevo estilo de vida

El concepto de Consumo Colaborativo es bastante nuevo aún y se encuentra en un momento experimental. Sin embargo, algunas conductas ya están siendo aplicadas como por ejemplo compartir coche para una viaje, intercambiar inmuebles para períodos de vacaciones o financiar proyectos.

En realidad una forma de definir el Consumo Colaborativo es hablar de un nuevo estilo de vida acorde con una existencia más alejada del consumismo y con efectos beneficiosos para el planeta. Por otra parte, transformarse en un consumidor responsable con el medio ambiente tiene también ventajas para la economía de quienes desarrollan comportamientos más alejados del consumismo. El lema del Consumo Colaborativo es “vivir mejor con menos” algo que se traduce en consumir menos y de forma más eficiente.

Existen buenas razones por las que el Consumo Colaborativo puede ser clave en un futuro cercano tanto a nivel social como personal, ya que diferentes acciones cotidianas se transforman en sinónimo de sostenibilidad y crean conciencia social hacia un mundo mejor, más humano y solidario.

Además, más allá de lo que puedan disponer los gobiernos o multinacionales los ciudadanos tienen poder de decisión en infinidad de cuestiones que afectan su día a día como por ejemplo ser más ecológicos y llevar una vida más alejada de un consumismo que en definitiva no lleva a nada.

Diferentes gestos cotidianos tanto en el hogar como en el trabajo a la hora de consumir o utilizar servicios se traduce en una vida más sostenible que resulta sencilla de implementar.

Ya a nivel social, el fenómeno del Consumo Colaborativo gana cada vez más adeptos, personas que de forma espontánea impulsan iniciativas sostenibles y predican con el ejemplo ahorrando recursos y energía a través del reciclaje, compartir algunos bienes como el coche o utilizar en su reemplazo la bici para ir al trabajo o desplazarse por la ciudad.

Optar por cultivar un huerto orgánico aportará experiencia vital pero también permitirá canjear alimentos por servicios con otras personas, naciendo nuevamente las relaciones humanas más cercanas.

El servicio entre personas es un denominador común del Consumo Colaborativo y se trata de ponerse de acuerdo para un objetivo común que permite ahorrar cierta cantidad de dinero. El Consumo Colaborativo es algo que se percibe como algo deseable para la sociedad y a pesar de que aún se está a medio camino las perspectivas de sus beneficios son sumamente alentadoras.