lunes, 10 de agosto de 2015

Francisco contra la destrucción de bosques para sembrar soja

Las palabras del Papa Francisco sonaron elocuentes “Me duele en el alma las deforestaciones para plantar soja” afirmó el Santo Padre sosteniendo además que pasarán decenas de años para ver nuevamente crecer esos bosques hoy destruidos.

Este mensaje de Francisco llegó en el marco de un diálogo telefónico que mantuvo con una radio parroquial situada en la localidad de Campo Gallo, a poco más de doscientos kilómetros de Santiago del Estero en Argentina. Francisco llamó a la reflexión sobre este tema e instó a cuidarse entre todos ya que en caso contrario la tierra será poco a poco devastada.

Así, en diálogo directo con cuatro curas de Campo Gallo el Papa dijo que “caminar juntos nos da alegría y felicidad, nos ayuda a ser solidario” exhortando además a "cuidar mucho todo lo que Dios nos ha dado".

Un esfuerzo grande para cuidar a todos es lo que espera el Papa, algo que pudo de manifiesto en esta, su segunda entrevista con esa emisora parroquial, criticando la destrucción de los bosques con el solo objetivo de plantar soja, ya que esta acción ofrece para el futuro un panorama sombrío con muchos años que deberán pasar para recuperar la tierra arrasada.


Cuidar el bosque y cuidar el agua fue el mensaje de Francisco para su país la Argentina, que es además el principal proveedor a nivel mundial de harina y aceite de soja, una oleaginosa que ahora se cultiva en gran parte del territorio de ese país que en el pasado estaba destinado a la cría de ganado. 

Además, la soja se utiliza hoy en alimentos de animales y varios productos alimenticios que son exportados en su mayoría a China, a pesar que Brasil es también un importante proveedor de soja para el mundo.

Los ecologistas sostienen que el abuso en la siembra de este tipo de cultivo ha llevado a la destrucción de la selva tropical en Brasil y el titular de la Iglesia Católica ha tomado este y otros informes para involucrarse en debates sobre el medio ambiente condenando la especulación sobre varias materias primas alimenticias.

En un reciente encíclica dedicada precisamente al medio ambiente, Francisco abogó por un cambio de estilo de vida en las naciones ricas demandando también acciones rápidas para salvar el planeta de la ruina medioambiental.