viernes, 7 de noviembre de 2014

Alerta por la disminución de tiburones

Un nuevo estudio revela la alarmante disminución de las poblaciones de escualos del Pacífico, que en algunos casos llega a reducirse un 17% anual. España es, junto a Portugal, el único miembro de la UE que permite a sus pescadores cercenar las aletas de los tiburones en el mara sopa de aleta de tiburón, un manjar digno de bodas y otros banquetes, puede considerarse una de las propuestas culinarias más sofisticadas de Asia, pero también de las más nocivas para el ecosistema marino.

Como es obvio, para poder elaborar el consomé es necesario privar violentamente al escualo de su apéndice, lo que termina implicando un índice de mortalidad gravísimo para estas poblaciones, frágiles frente el riesgo de extinción.

Tan alto como un 17% anual en el caso de los tiburones oceánicos de puntas blancas, según un estudio publicado en Conservation Biology que pone cifras por primera vez al peligroso declive de los escualos en el Pacífico.

Los resultados no hacen sino aumentar la preocupación por la sostenibilidad futura de las poblaciones de tiburones del Pacífico, ya que la mayor preocupación la representan los tiburones oceánicos debido a su lento ritmo de reproducción, lo que impide que las poblaciones se repongan con facilidad.    
El aleteo, cercenar las aletas y arrojar el animal al mar, está prohibido pero se sigue practicando y no está logrando su objetivo de reducir el número de tiburones muertos, y señala como culpables a la escasa implicación de las autoridades y al aumento de los mercados de carne de escualo.


En América tres especies de tiburones, que registran una “disminución constante” en los últimos años en el continente americano y al ser especies migratorias necesitan acciones conjuntas entre Estados para que no se extingan. Las tres especies son el tiburón martillo, zorro y sedoso y representan el objetivo de la pesca debido a sus preciadas aletas, para ser posteriormente comercializadas en Asia, el gran mercado mundial de tiburones.

La inclusión de los tiburones zorro ha sido propuesta por la Unión Europea; la del tiburón sedoso, por Egipto; y la de los tiburones martillo, por parte de Ecuador y Costa Rica. Estos tres tipos de escualos están en disminución constante en los últimos años, y muestran un declive especialmente importante en el Pacífico frente a la costas de Centroamérica y el golfo de California.

En el Pacífico occidental y central, se estima una reducción de población de tiburones zorro del 70 %; mientras que en el Golfo de México, se calcula que la abundancia de tiburones sedosos ha disminuido más del 90 % en los últimos 40 años. En total, más de la mitad de todas las especies de tiburones y mantarrayas está amenazada o casi amenazada a la extinción debido a la sobre-explotación pesquera, según los datos de la Campaña Global para la Conservación de Tiburones.