viernes, 4 de julio de 2014

Energías renovables, sistemas funcionales

Diferentes acciones del hombre han causado durante siglos estragos en el medioambiente y ahora ha llegado el momento de tratar de disminuir los efectos nocivos para tener una mejor calidad de vida, de ahí que las energías renovables ocupan un sitio importante en la agenda de muchos países de todo el mundo.

Existen diferentes sistemas funcionales relacionados con las energías renovables siendo la primera la energía solar fotovoltaica que sirve para la obtención de energía a través de captar radiación solar utilizando paneles que dirigen esa energía a una red de almacenamiento.

Existen para este sistema funcional dos tipos de instalaciones una más sencilla que permite almacenar la energía en la red eléctrica y otra realizada por una instalación autónoma pero que requiere al usuario adquirir las baterías a pesar que permiten autonomía absoluta para el almacenamiento y la utilización.

En el caso de la energía solar térmica permite calentar agua para diferentes usos que van desde el consumo hasta la calefacción y climatización de piscinas. En este tipo de sistema funcional puede optarse por los denominados captadores planos que son los más tradicionales que existen en el mercado.


Ya los tubos de alto vacío representan un avance en los sistemas de sistemas funcionales y comprenden todos aquellos equipos compactos y también instalaciones importantes en cuanto a envergadura que tienen una mayor resistencia a efectos climáticos como el granizo.

Por último existen las denominadas placas solares termodinámicas que poseen un funcionamiento inverso al de un frigorífico llevando en su interior un gas que circula por una placa que va a un compresor donde se comprime el gas y produce el calor.

Todos estos sistemas funcionales permiten hoy transformar la energía solar en energía eléctrica o térmica que puede ser utilizada y aprovechada en los hogares.