sábado, 24 de mayo de 2014

Semillas para acabar con el hambre mundial

Acabar con el hambre mundial ha sido el sueño de muchos investigadores y científicos como lo fue para el botánico y genetista ruso Nikolai Vavilov quien se destacó por sus importantes estudios relacionados con la localización y distribución de cultivos por todo el mundo.

Este investigador fue el creador de una teoría por la que se hizo famoso y es hoy considerado como uno de los padres de la genética especialmente aplicada a la botánica y la agricultura. Vavilov nació en Moscú en 1887 y es considerado como uno de los más importantes científicos de la primera mitad del siglo pasado ya que a través de sus estudios abordó temas como la botánica, agricultura y genética de las plantas.

Sin embargo, el reconocimiento a Vavilov le llegó muy tarde ya que la desnutrición acabó con su vida en una prisión rusa en el año 1943, una paradoja teniendo en cuenta que su principal reto fue mejorar las semillas de trigo para adaptarlas a cualquier lugar y clima, algo que hubiese podido erradicar el hambre en Rusia. 

Este científico realizó infinidad de viajes por el mundo recopilando diferentes especies de plantas silvestres y más de treinta mil variedades de trigo, siendo uno de sus grandes logros la creación de un banco de semillas, pero durante la Segunda Guerra Mundíal el ejercito alemán desmanteló las estaciones científicas pero las trasladó a otro lugar, algo que no se hizo con los cultivos de Vavilov.


Tras morir Vavilov su figura fue oculta durante décadas y recién en 1987 Rusia le otorgó un reconocimiento como científico de primer nivel y en la actualidad la mayor parte de los trabajos de este excepcional científico fueron rescatados y también editados.

Acusado de espionaje por Stalin, Vavilov terminó preso y murió en la cárcel a pesar de ser una de las personalidades más importantes de Rusia y según su teoría existen ocho núcleos que forman la base de la diversidad de los cultivos agrícolas a nivel mundial con centros en China, India, Oriente Próximo, Asia Central y el Sudeste Asiáticos, además de las serranía de Etiopía, México y Centroamérica los Andes centrales y la cuenca del Mediterráneo.

Para los científicos el banco de semillas de Vavilov es una auténtica "Arca de Noé" de la biodiversidad vegetal siendo además el banco de semillas más importante del mundo, con una característica que los destaca como su riqueza vegetal que concentra diferentes especies endémicas la mayoría comestibles y que podrían representar precisamente las semillas que en el futuro acaben con el hambre en el mundo.