sábado, 8 de febrero de 2014

Crear un santuario para liberar a las ballenas en cautiverio

El tema de los animales en cautiverio lleva muchos años siendo motivo de reclamos por diferentes organizaciones que se dedican a manifestarse en contra de este daño que se hace a la naturaleza y en especial a ciertas especies como es el caso de las orcas.

La rehabilitación de las orcas, que padecen sufrimientos importantes al estar en cautiverio en los parques acuáticos, acaba de ser motivo de un intento de comenzar a liberar a esos animales en el SeaWorld Shamo Stadiunm, un centro de Florida que se hiciera conocido por el ataque mortal que sufriera una entrenadora por parte de una orca en 2010.

Así la organización protectora de animales PETS ha centrado su atención en la ballenas de este parque y lo hace a través de la compra de acciones del SeaWorld Entertainment Inc con la evidente intención de liberarlas.

Sin embargo, esta organización que dese liberar a las ballenas deberá salvar numerosos obstáculos para avanzar en su objetivo, ya que la empresa propietaria del lugar tiene la intención d bloquear una votación de los accionistas solicitada por PETA en la que se consultaría sobre la creación de un gran santuario.


La finalidad que persigue la organización en defensa de los animales en cautiverio es crear un santuario que sirva para el retiro de las orcas del parque y también brindar al público la posibilidad de visitarlas pero en su hábitat natural.

La PETA se opone enfáticamente al cautiverio de orcas y de allí que propone comenzar inmediatamente con el desarrollo de santuarios en la zona costera de Florida, algo que la organización planteará en la próxima reunión de accionistas de SeaWorld, ya que para ello compró acciones en abril de 2013 que le permiten ahora asistir, hablar y presentar propuestas en todas las reuniones.

Según los integrantes de PETA la primera tarea que se han planteado es sacar las orcas fuera del parque acuático incluyendo a Corky, que ha sido mantenido esclavizado durante 44 años.

La lucha por esta causa tan noble no será sencilla para la organización sobre todo porque SeaWorld ha invocado una norma que impide a los accionistas con menos de un año de antigüedad presentar proyectos, a pesar de esto PETA insistirá ya que el caso de Corky es realmente dramático llevando una vida cautiva sufriendo entrenamientos diarios que suponen maltrato.

Pero el de Corky es solo un caso ya que existen otras muchas orcas que son víctimas del confinamiento de por vida en piscinas pequeñas donde son obligadas a obedecer mediante técnicas que condicionan a estos animales sobre la premisa de premios y castigos.