viernes, 15 de noviembre de 2013

Casa invernadero, construcción ecológica

Una casa tradicional puede transformarse en un gran invernadero que permite vivir y hasta cultivar frutas y verduras a pesar de encontrarse en un sitio donde el clima sea realmente hostil.

Esa fue la idea que motivó en 1976 al arquitecto sueco Bengt Warne y comenzó a construir un modelo de casa tipo invernadero a la que bautizó con el nombre de Naturhus y que le serviría no solo como vivienda sino también para cultivar frutas y vegetales.

Otras familias comenzaron en 2006, dos años después de la muerte de Begt Warne a copiar ese diseño de casa tan espectacular y ecológica y todos los que construyeron con ese estilo sus hogares vieron colmadas sus expectativas.

En realidad las Naturhus son casas comunes y corrientes pero están construidas dentro de un gran invernadero totalmente realizado en vidrio generando un efecto estufa que permite que las plantas, frutas y vegetales crezcan dentro de la propiedad.

Este tipo de construcción ecológica es ideal para las zonas de climas muy fríos ya que durante el invierno tiene la capacidad natural de almacenar mucho más calor que una construcción tradicional, algo que además traer aparejado un considerable ahorro en la cuenta de energía eléctrica y cultivar especies vegetales y frutas como uvas, duraznos y hasta kiwis.


Este tipo de casa invernadero también llegó a España en 2012 a través de un proyecto realizado por un equipo de estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallés que participó ese año en el concurso Solar Decathlon Europe presentando en ese momento una construcción de casa que contaba con una estructura exterior industrializada que funcionaba como un invernadero en las épocas de frío y como umbráculo durante el verano gracias a una cubierta especial.

Esta casa funcionaría con energía solar exclusivamente y planteó una nueva forma de hábitat autosuficiente, con equilibrio ambiental, social y también económico, compuesta por un espacio interior que puede transformarse, ser flexible y hasta biodegradable, con un ciclo de agua que logra ahorrar hasta un 70% en agua potable extraída de la red utilizando la acumulación de la lluvia.

Estas y otras construcciones ecológicas buscan reinterpretar el símbolo de la época actual y simbolizar el equilibrio de la sostenibilidad, algo que crece en el interés de todos aquellos que buscan un hogar confortable, económico y sobre todo ecológico en armonía con la naturaleza.