viernes, 11 de octubre de 2013

Contaminación con plástico en un lago de Italia

El plástico se ha convertido en un verdadero problema ambiental en las últimas décadas sobre todo porque grandes cantidades de este material han contaminado los océanos. Pero el problema, desafortunadamente, no se ha hecho presente solo en los grandes mares sino también en muchos lagos del mundo en los que se acumulan año a año desechos plásticos que contaminan el agua.

Según un estudio realizado por investigadores alemanes se ha informado del hallazgo de una excesiva cantidad de partículas de plásticos en el lago de Garda, el más grande en su tipo en Italia.

Los investigadores Christian Laforsch, de la Universidad de Bayreuth, y Reihard Niessner, perteneciente a la Universidad Técnica de Munich fueron los investigadores que llevaron a cabo el estudio dirigido a medir los niveles de contaminación del lago italiano Garda, pero cuál fue su sorpresa al encontrar altos niveles de plástico en sus aguas que se encuentran cerca de los Alpes y los arroyos que bajan desde las montañas.

A pesar que las partículas de plástico halladas son realmente minúsculas, los peces, gusanos e invertebrados ingieren estos fragmentos ya que los confunden con comida y esto aumento exponencialmente el riesgo de que materiales de alta toxicidad lleguen después a la cadena alimenticia humana.


Los restos de plástico también han sido encontrados en mejillones, crustáceos y hasta en pulgas de agua que habitan este lago italiano, siendo estas últimas uno de los alimentos fundamentales de los peces. Así, materiales sintéticos tóxicos tales como el poliestireno y el polietileno eventualmente podrían llegar al pescado fresco que habitualmente se sirve en los restaurantes de esa zona de Italia.

El problema es que esto está ocurriendo en un lago situado en medio de la naturaleza y por ello el temor es que los ecosistemas de agua dulce que se encuentran cerca de zonas urbanizadas e industriales pueden encontrarse con una contaminación mayor debido al tipo de residuos que allí se producen y que llevan muchos años en degradarse por completo.

A pesar que el informe no pretende desatar una alarma de muerte en el caso de personas que consuman estos pescados, ha sido lo suficientemente contundente como para hacer tomar conciencia de lo que está ocurriendo y tomar medidas para evitar que esto pueda ser un problema mayor con el paso de los años.