lunes, 9 de septiembre de 2013

Bioplásticos, el futuro de un medio ambiente más saludable

Reciclar y aprovechar objetos y hasta productos vegetales se ha vuelto en los últimos años una buena alternativa para dejar atrás el plástico corriente que deriva del petróleo y una apuesta en el desarrollo sostenible que evitará en el futuro las grandes emisiones de dióxido de carbono.

El bioplástico se presenta como una excelente alternativa ecológica frente a los plásticos convencionales, ofreciendo una gran variedad de beneficios tanto para las personas como para el medio ambiente.

Así, los envases denominados como biodegradables utilizados para los alimentos, los juguetes naturales y hasta tornillos especiales utilizados para las cirugías de huesos son algunos ejemplos de las aplicaciones que pueden darse a los biobplásticos, naciendo de esta forma una nueva generación de “plásticos ecológicos”, como una excelente forma de luchar contra los problemas del medioambiente.

El plástico convencional está compuesto por polietileno sintetizado a partir del petróleo mientras que el bioplástico se encuentra compuesto por ácido poliláctico que es sintetizado a su vez a partir del maíz o la soja, siendo una de las mayores ventajas de este ultimo el hecho de ser mucho menos contaminantes durante su producción y totalmente reciclable.


En la actualidad la producción de los bioplásticos es aún muy limitada y los precios de este nuevo material no pueden aún competir con el plástico tradicional, sin embargo, todo indica que en pocos años esta circunstancia puede cambiar y volver a los bioplásticos muy competitivos en cuanto a características frente al polietileno. 

Asimismo, los bioplásticos se fabrican a partir de recursos renovables de origen natural como puede ser el almidón o la celulosa y hoy los científicos buscan encontrar estructuras químicas que permitan una buena degradación del material por los microorganismo tales como bacterias y hongos.

Afortunadamente, tanto en el sector envases como de embalajes, el mayor ámbito de utilización de los bioplásticos , se están experimentando cambio importantes y un fuerte crecimiento, sobre todo en ciertas cadenas comerciales establecidas en Francia, Italia, Inglaterra y Países bajos que han comenzado a usar este tipo de productos para alimentos frescos como vegetales y frutas.