lunes, 26 de agosto de 2013

Plantas en peligro de extinción en el Mediterráneo

Así como existen regiones completas que son afectadas por la mano del hombre que destruye su hábitat natural, también sufren estos estragos la flora y fauna de muchos lugares en el mundo.

La Península Ibérica cuenta con miles de especies de plantas que hoy se encuentran en peligro de extinción y según los especialistas en medio ambiente unas cuatrocientas se encuentran en estado crítico.

En el Mediterráneo existen algunas especies únicas como es el caso de la Silene hifacensis que crece en los acantilados al norte de Ibiza y de Alicante, además de la colleja que crece en Valencia e Ibiza, todas ellas corriendo peligro de desaparecer.

La especie Femeniasia balearica podía encontrarse hasta hace una década atrás en buena parte de las Islas Baleares, pero hoy solo existen algunos ejemplares en Menorca, siendo así uno de los ejemplares de especies autóctonas del Mediterráneo que está en franco estado de extinción siendo la causa principal de esto la pérdida de su hábitat natural.


Asimismo, muchas especies que forman la flora marina también se encuentran en peligro de desaparecer y en muchos casos esto puede ser un gran problema para el medio ambiente como es el caso de la desaparición de la posidonia, planta submarina que sirve de hábitat para ciertos animales como sepias y pulpos.

La posidonia ofrece además grandes beneficios para el medio ambiente marino y cumple la función de un “pulmón verde” que produce oxígeno y filtra las impurezas del agua. Así, existe un informe preparado por la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (UICN) que brinda una lista incluyendo las cincuenta plantas amenazadas con extinguirse en el Mediterráneo, una zona considerada como especialmente problemática ya que su biodiversidad está amenazada.

Especies como la lletrera, la Lamyropsis microcephala, el grosellero sardo o la Centaurea akamantis figuran en la lsita de especies amenazadas y de no tomarse medidas para revertir esta situación al deseparecer estas y otros plantas el desequilibrio natural de la zona del Mediterráneo sería realmente una catástrofe para la región.