lunes, 3 de junio de 2013

Opciones para combatir el cambio climático

Un estudio elaborado por el Instituto Tecnológico de la Energía en conjunto con el Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines informa sobre la ventaja del aprovechamiento de residuos destinados a generar energía.

Según lo señala esta investigación este tipo de generación de energía no tradicional tendría resultados excelentes y dos grandes beneficios, uno sería la producción de energía limpia y renovable y el otro la posibilidad de mitigar en parte el cambio climático al reducir de forma importante las emisiones de gases con efecto invernadero que alteran la atmósfera.

Los investigadores afirman que aprovechando unas veintitrés mil toneladas de cáscara de arroz y más de trescientas cuarenta mil toneladas de biomasa residual de tipo forestal se podrían fabricar pelets que serviría para la generación de electricidad. Se evitaría de esta forma la emisión importante de dióxido de carbono al año que se calcula en unas 249.500 toneladas.


Este el proyecto que está analizando hoy Biomer, para el aprovechamiento de la biomasa industrial de la Comunidad de Valenciana como una excelente fuente de energía renovable y el impacto causado por los residuos cuando se usan como energía renovable.

El proyecto incluye también las principales tecnologías que sirven para transformar la biomasa en energía ya que los residuos de biomasa provenientes de la cáscara de arroz y de la industria forestal son las mejores para llevar a cabo este proceso, excluyéndose otros residuos por no ser aptos como las podas de jardines. 

El biocombustible elegido para usar esta materia prima es el pelet que generaría sin problemas la energía suficiente cubriendo las necesidades de consumo eléctrico de unas cien mil hogares valencianos.

En este tipo de proceso, la mayor contribución a la reducción del impacto ambiental se genera en la etapa de valorización energética y en la de fabricación de los propios pellets.