lunes, 27 de mayo de 2013

Sumatra, y el peligro de extinción de su selva tropical

Diversos ecosistemas del Planeta Tierra se encuentran amenazados y podrían desaparecer en los próximos siglos, sin embargo el caso de Sumatra es uno de los más graves y que mayor preocupación causa a investigadores, científicos y defensores de la naturaleza.

Con una rica biodiversidad,  Sumatra presenta un riesgo latente de perder todo ese tesoro natural y por ahora parecen ser en vano los esfuerzos que el gobierno hace por reducir el impacto de la deforestación ya que cada año siguen talándose grandes zonas vírgenes una situación que pone a su selva tropical en peligro de perder una gran variedad de especies vegetales y animales.

Así los científicos, advierten que de no tomarse medidas urgentes la selva tropical de la isla desaparecerá prácticamente en dos o tres décadas como máximo, exhortando a las autoridades a que tomen medidas contundentes a fin de detener esta destrucción sistemática de un lugar que será irrecuperable.

Obviamente, esta destrucción de la naturaleza también expone a una importante amenaza a la población cuya subsistencia depende del bosque, pero de desaparecer este rico ecosistema solo supondrá un futuro de hambre y necesidades.


La tala ilegal es la que está borrando literalmente el bosque de Sumatra y esto obedece a una gran demanda de madera por parte del resto del mundo, como también de la industria del papel, siendo conocidos por todos el hecho que este ambiente natural es el encargado de abastecer de materia prima para papel pero también para biocombustibles y aceite vegetal que es utilizado para la elaboración de alimentos.

Se vislumbra un desastre ambiental de gran repercusión y uno de los más grandes que haya ocurrido en los últimos siglos implicando también la desaparición de especies animales como como el elefante de Sumatra, el oso malayo o el orangután de Sumatra, entre otras muchas joyas de esta región.

Evitar el daño parece difícil y es una lucha contra el tiempo, algo que no se cansa de repetir Greenpeace pidiendo apoyo masivo a las personas y un compromiso más serio por parte del gobierno para detener este desastre que de seguir avanzando en dos décadas los bosques quedarán sin animales y desaparecerá la biodiversidad actual.