domingo, 24 de marzo de 2013

Cultivos que ayudan a evitar la degradación del ecosistema

Según una investigación realizada por la Universidad de Guelph y publicada en la Revista Natura, se ha podido detectar que realizar cultivos de diferentes tipos de plantas en una misma extensión de terreno es de gran ayuda para frenar la degradación del ecosistema que por lo general se encuentra afecta principalmente por la mano del hombre.

En este estudio se ha tenido en cuenta que la naturaleza tiene un equilibrio perfecto basado en la diversidad de diferentes organismos unicelulares, como también insectos, bacterias, animales y plantas que le son útiles para realizar una “auto-regeneración” de su propio sistema, que es conveniente no sea afectado por el hombre.

Esta investigación sugiere entonces que la tierra cultivada con diversas variedades de plantas puede recuperarse antes que aquella tierra donde solo se ha utilizado el monocultivo, una conclusión a la que han llegado los investigadores después de realizar diez años de estudios.

El cultivo de diferentes especies de plantas en una misma área le permite al ecosistema evitar la alta degradación de la tierra producida por la intervención humana que trae aparejada la aparición de mayor cantidad de plagas y hasta el cambio climático, de allí lo conveniente de proteger la biodiversidad ya que las distintas especies son de vital importancia para el Planeta Tierra.


Contrariando otros estudios hechos en el pasado pero a corto plazo estos investigadores decidieron realizar una investigación al sur de la Isla de Vancouver por un lapso de diez años, utilizando un espacio de diez hectáreas propiedad del Centro de Conservación de la Naturaleza de Canadá que habían sufrido durante más de cien años el impacto ambiental de incendios.

En primer lugar el equipo de investigadores realizó una quema selectiva de algunas áreas de pasto mixto y de otras donde solo se había cultivado durante años una sola especie de planta, descubriendo que en ésta últimas la tierra había sufrido más hasta que fueron invadidas por árboles, diferente a aquellas zonas de cultivos mixtos que se resistieron a la invasión de plantas de las denominadas como leñosas.

El estudio concluye afirmando que los ecosistemas de monocultivos ya se trate de árboles o cualquier otra planta pueden parecer estables y productivos durante años pero estas zonas son sin embargo más susceptibles a sufrir las consecuencias de los daños que produce la intervención del hombre y por ello, las tierras cultivadas con pastos puede muy fácilmente convertirse en desiertos o bosques en tanto que las que tienen cultivos variados se recuperan con increíble celeridad.