domingo, 10 de febrero de 2013

Energía eólica en Australia

Dejar de lado los combustibles como el petróleo o el carbón afecta el medio ambiente alterando su equilibrio y haciendo peligrar el futuro del Planeta Tierra, de allí la importancia de adoptar energías renovables que puedan utilizar tanto las empresas como los hogares. 

Sin embargo, para lograr esto sería necesario que la eólica fuese más barata que otro tipo de combustibles, algo que ahora parece hacerse realidad en Australia, que ha aplicado fuertes multas e impuestos a todas las empresas responsables por la emisión de carbono además de lanzar un plan de subvenciones de energías renovables, con un resultado altamente positivo. 

En Australia hoy se ha comprobado que las energías limpias resultan mucho más baratas que la electricidad generada por el carbono o el gas natural, una información que surge de un estudio recientemente elaborado por Bloomberg New Energy Finance (BNEF) en Sydney, que realizó un análisis pormenorizado del coste de la generación de las diferentes fuentes de energía en el país. 

Según este estudio, la electricidad que es generado por un parque eólico posee un coste de unos 80 dólares australianos por cada MXh producidos, en tanto que si esto mismo se generara a través de una planta térmica a carbón el coste sería de 143 dólares y si se hiciera con gas natural la suma ascendería a 116 dólares. 


Así, el presidente ejecutivo de (BNEF), Michael Liebreich, recomienda cambiar la falsa creencia que los combustibles fósiles son baratos en comparación con las energías renovables, sobre todo teniendo el ejemplo de Australia que es uno de los países que ostenta los mejores recursos en este tipo de combustibles del mundo. 

Pero el estudio no solo dio cifras y costes sino que también demuestra que durante el año 2011 se ha podido disminuir el coste de la generación de la energía eólica en un 10% y el de energía solar fotovoltaica ya lo ha hecho en un 29%, en tanto que la energía resultante de combustibles fósiles sigue aumentando de forma gradual cada año. 

El estudio también señala el hecho que los cuatro bancos más importantes de Australia no desean, por una cuestión de imagen y reputación, seguir financiando nuevas plantas de carbón, concluyendo que para 2020 se prevé que la energía fotovoltaica resultará más económica que el gas natural y el carbón, haciendo que muchas más empresas piensen en cambiar el tipo de combustible que utilizan en la actualidad.