jueves, 4 de octubre de 2012

Viviendas más sanas

Cada día más,  los cuidados con la elección de los materiales tanto para la construcción como decoración de los inmuebles se vuelve un tema de máxima importancia. 

Tanto el origen de los materiales como su composición, son de suma importancia pero aún se sigue dando prioridad a la funcionalidad y a la economía cuando de gastos en materiales de buena calidad se habla. 

Sin embargo, se hace más sencillo realizar cambios en el interior de nuestro hogar o lugar de trabajo que ayudan a eliminar elementos insalubres que pueden provocar reacciones alérgicas y hasta en algunos casos enfermedades. Bacterias, gérmenes, ácaros y humedad desmedida pueden ser combatidos con solo realizar ciertos cambios. 

En el caso de la gran concentración de humedad por lo general es un problema que obedece al uso de pinturas plásticas y también cuando se colocan aislamientos que no permiten que las paredes puedan “respirar”, existiendo también algunos problemas e inconvenientes que pueden asociarse a ciertos compuestos químicos que se utilizan en los materiales de construcción y que pueden ser tóxicos. 

Según los expertos la exposición por un tiempo prolongado a este tipo de materiales aumenta la sensibilidad y en ocasiones puede causar la aparición de ciertas alergias. 


De allí la importancia de reducir progresivamente y siempre que sea posible todos aquellas sustancias y compuestos sintéticos y optar por pinturas más ecológicas. 

También será necesario lograr un equilibrio entre humedad y ambiente demasiado seco, dos factores que son esenciales para un ambiente confortable, algo que puede lograrse ventilando adecuadamente la casa y también es posible utilizar un deshumificador que reste agua al aire, en tanto que si el ambiente es muy seco se colocará un humificador.

Las mejores viviendas son aquellas que se encuentran expuestas al sol ya que donde entran los rayos solares se genera una asepsia especial, en tanto que durante el verano es bueno protegerla con toldos o aleros, pero fuera de la época de verano es necesario dejar que el sol produzca sus efectos beneficiosos.