viernes, 28 de septiembre de 2012

Predecir los terremotos a partir del ozono

Predecir las grandes catástrofes naturales es un tema sobre el que trabajan de forma constante científicos e investigadores y en la actualidad estos especialistas se encuentran buscando diferentes formas y métodos que les permitan predecir los terremotos que azotan a muchos lugares del planeta. 

La idea de este proyecto es centrarse en lograr una identificación de los precursores sísmicos, algo que si es posible hacerlo a tiempo podría servir como una alerta temprana ayudando a salvar miles de vidas. 

Una nueva investigación al respecto ha sido publicada en la revista científica Applied Physics Letters y en la misma se sugiere de forma razonable que el gas de ozono emitido por las rocas en fractura podría ser un indicador útil y fiable de inminentes terremotos. 

Producto derivado de las descargas eléctricas en el aire y proveniente de diversas fuentes, como los relámpagos y también las rocas que se rompen bajo presión, el ozono es un gas netamente natural. 

De acuerdo a las investigaciones realizadas se ha podido determinar que antes de la ocurrencia de un terremoto, las presiones pueden sentirse en las fallas subterráneas, ya que producen fracturas en las rocas y es de suponer que hagan detectable el ozono. 


Así, los científicos del laboratorio de Raúl A. Baragiola, profesor de Ingeniería Física en la Universidad de Virginia, han hecho experimentos para medir el ozono que se produce por la perforación o el aplastamiento de diversas rocas ígneas y metamórficas, denominadas así a aquellas que sufren un cambio por la acción de la temperatura o la presión. 

Los investigadores pudieron determinar que la emisión de ozono se produce por la fractura de las rocas sólo en condiciones que contienen átomos de oxígeno, y esto sugiere que las fracturas de la roca pueden ser detectadas mediante la medición del ozono. 

La conclusión es entonces que si en investigaciones futuras puede demostrarse una correlación positiva entre el ozono a nivel del suelo y cerca de las fallas geológicas y los terremotos podría llegar a controlarse los patrones de tipo anómalos y prever un próximo terremoto.