domingo, 1 de julio de 2012

Culminó la Cumbre Río+20 con muchas promesas

Una extensa lista de promesas relacionadas a un avance hacia la denominada “economía verde” fue el saldo que ha dejado la Cumbre Río+20 que acaba de culminar ante protestas y desagrado por parte de la sociedad civil. 

Las promesas han sido relacionadas a planes para frenar la degradación del medio ambiente y combatir la pobreza, algo que para la sociedad se percibe como algo poco creíble debido a la falta de metas concretas que además sean vinculantes y sobre todo posean financiamiento para llevarlas adelante. 

Esta Cumbre de Río+20 ha sido la de mayor importancia en la historia de la ONU, teniendo en cuenta que reunió durante diez días consecutivos a los líderes y representantes de 191 países, cumpliéndose veinte años de la anterior denominada Cumbre de la Tierra de 1992, también realizada en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil. 

Sin embargo, no todo puede verse como negativo ya que se han tomado decisiones de importancia para el combate del cambio climático, pérdida de biodiversidad y también la desertificación. 

El texto final fue considerado por Ban Ki-moon como un documento muy bueno y una amplia visión que servirá para construir los sueños de todos. Esta no fue sin embargo la opinión de la sociedad que denunció la cumbre como un gran fracaso y un evento en el que no tuvo mayores ambiciones. 


Según el público que hizo una protesta, conjuntamente con integrantes de Greenpeace Internacional, el acuerdo final además de ser abstracto no se corresponde con la realidad y según Kumi Naidoo, activista de Greenpeace y uno de los encargados de entregar a los responsables de la cumbre un documento con críticas, expresó que el mundo que la sociedad desea no está formado por las corporaciones que contaminan el ambiente y aquellos que lo destruyen. 

Como culminación y a pesar de todo lo sucedido durante los diez días que duró el evento el documento final será adoptado por los líderes mundiales sobre todo en lo referente a la contaminación, agotamiento de recursos pesqueros, deforestación, calentamiento climático y la extinción de especies. 

El documento culmina con una renovación de los compromisos sobre un desarrollo sostenible, garantizando la promoción de un futuro que tanto en lo económico, como en lo social y lo ambiental sea sostenible para el Planeta Tierra.