miércoles, 27 de junio de 2012

Solitario George, la muerte de una especie

Acaba de morir hace un par de días el último superviviente macho de una subespecie de tortugas gigantes llamada Chelonoidis Abingdoni. 

Se trata del apodado Solitario George, una tortuga gigante que murió sin dejar descendencia. 

El animal fue encontrado sin vida por quien fuera su cuidador durante 40 años, Fausto Llerena, quien informó que George de más de cien años de edad murió por causas naturales, pero los científicos aseguran que era muy joven ya que su especie puede vivir hasta doscientos años. 

Desaparece así del Planeta Tierra y sin dejar descendencia esta subespecie de tortugas gigantes que pese a los intentos de los científicos no pudo lograrse que el animal se apareara durante los últimos cuarenta años. 

Es posible que su cuerpo sea embalsamado con el objeto de conservarla para que generaciones futuras puedan conocer este icono de las Islas Galápagos. 


Fue en 1972 cuando se creía que esta subespecie se había extinguido, hasta que un científico de origen húngaro la descubrió en la Isla Pinta. Fue así y que con el propósito de aprovechar este descubrimiento la dirección del Parque Nacional Galápagos comenzó con un programa de reproducción para este espectacular ejemplar. 

Durante 15 años George vivió con una hembra y la tortura logró por fin aparearse en el año 2008 pero lamentablemente los huevos no eran fértiles. 

Luego de ese tiempo compartió su hábitat con otras hembras, intentándose con una especie que era genéticamente más cercana a la de este gigante, pero el programa fracasó. 

Todos estos acontecimientos hicieron que George se hiciera famoso y un verdadero icono de Galápagos La noticia de la muerte de George dio la vuelta al mundo sobre todo a través de las redes sociales donde los mensajes dejados por el público destacaban la importancia de estos excelentes ejemplares de tortugas gigantes que habitan las Islas Galápagos. 

Históricamente las diversas especies que habitaban esta región hasta fines del siglo XIX empezaron a disminuir de forma alarmante por la constante caza por parte del hombre que llevó a que muchas especies se extinguieran. 

Hoy viven en las islas unas veinte mil subespecies de tortugas gigantes, pero la muerte de George hace que comience a disminuir esa lista de especies protegidas