sábado, 16 de junio de 2012

El humo de los motores diésel causa cáncer de pulmón

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) y el grupo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han dado a conocer un informe por el cual se alerta que el humo de los motores diésel causaría cáncer de pulmón y posiblemente también de vejiga. 

Desde hace décadas que el humo ocasionado por los motores diésel ha sido considerado como un posible agente carcinógeno y desde 1988 se han hecho exhaustivos estudios en especial en trabajadores que se encuentran expuestos constantemente a las partículas microscópicas y a los óxidos de nitrógeno que son producidos en la combustión del diésel. 

Así, la IARC ha citado un estudio realizado durante febrero de 2011 sobre más de doce mil trabajadores de ocho minas en Estados Unidos que daban una importante revelación, ya que el respirar diésel estaba vinculado de forma directa con el padecimiento de cáncer de pulmón. 

Los investigadores señalaron que los mineros utilizaban un equipo pesado que funciona con este tipo de combustible y en las minas el mismo alcanza una alta concentración de estar partículas dañinas teniendo en cuenta que se trata de espacios muy confinados. 

La IARC también informó que existe evidencia,  aunque más limitada,  que el diésel aumenta el riesgo del cáncer de vejiga, pero obviamente este  riesgo siempre dependerá de la mayor o menor exposición, ya que las personas expuestas de forma constante tienen mayores posibilidades de sufrir cáncer de pulmón a pesar que quienes reciben dosis menores también pueden padecer de la enfermedad. 


El mayor problema es que en este caso existen millones de personas expuestas al humo de los diésel y no solo por el humo despedido por los vehículos sino también por el que procede de otros medios de transporte como trenes y barcos, además de plantas de generación eléctrica. 

Xavier Querol, profesor e investigador del CSIC, expresó que es necesario tener valentía para enfrentar el problema, diciendo: “Las ciudades españolas parecen tener miedo de aplicar esas medidas restrictivas. Es necesario un plan para renovar esos coches, aunque estemos en crisis. No son muchos; sólo los antiguos, a los que habría que prohibir la entrada al centro”. 

Por otra parte, investigadores españoles ya habían relacionado en 2010 la contaminación de las partículas del diésel con el aumento de mortalidad por infartos, cardiopatías isquémicas e ictus, siendo entonces este último estudio una confirmación de lo que ya se había maniestado hace un par de años atrás.

Según la agencia de la OMS, la creciente sensibilidad medioambiental en las dos últimas décadas ha derivado en acciones reguladoras tanto en Norteamérica como en Europa, para reducir las emisiones de los motores diésel y de los que funcionan con gasolina, sin embargo no se sabe aún si esto será suficiente.