martes, 29 de mayo de 2012

Japón funcionará sin energía nuclear

El 5 de mayo pasado en la central nuclear de Kashiwa, en Hokkaido, isla norte de Japón se detuvo el funcionamiento del reactor 3 y antes de la medianoche se detuvo el último reactor nuclear que posee Japón y que era el encargado de producir un 30% de la electricidad de todo el país. 

Asi, todo Japón funcionará de aquí en adelante sin energía nuclear y lo hará por primera vez luego de 42 años ininterrumpidos de servicios. 

Luego del famoso accidente de Fukushima, el gobierno japonés tomó la decisión de que todos los reactores una vez detenidos deberán cumplir con las más estrictas pruebas para volver a funciona. 

Algunos reactores ya han pasado esas pruebas de estrés pero a pesar de ello aún no han sido puestos en funcionamiento nuevamente ya que deberá existir un acuerdo con el gobierno local de cada región para que una vez dado su visto bueno entren en funcionamiento como antes. 

Sin embargo, otro problema ha surgido en el camino y es el hecho que la opinión pública está totalmente en contra de esto y por otro lado la industria amenazada a la población con el argumento de la falta de energía que sobrevendrá durante el verano. 



La mayoría de los japoneses se han dado cuenta también que las mentiras y los riesgos son los fundamentos bajo los cuales se ha movido siempre el tema del mundo nuclear. Algunos expertos han contribuido a formar esta conciencia de peligro sobre todo cuando han pronosticado determinados problemas y el tiempo les dio la razón. 

Este es el caso del Profesor Hiroaki Koide que desde hace año ha venido hablando de los peligros por ejemplo del reactor 4 que siempre ha causado preocupación por la gran cantidad de agua contaminada que se vierte al mar, existiendo rumores que la contaminación pronto llegará a la bahía de Tokio. 

Casualidad o no el último 5 de mayo, día de los niños en Japón y fiesta nacional dio inicio una nueva etapa abandonando por ahora la energía nuclear, sobre todo pensando en el futuro de esos niños y en el hecho que será necesario deshacerse de los reactores que las anteriores generaciones han creado. 

A todo esto se suma un reciente informe donde se indica que la autoridades japonesas temen el derrumbe definitivo del reactor 4 que de producirse expondría a la radiación a más de cuarenta millones de japoneses, incluyendo los que habitan en la ciudad de Tokio.