sábado, 14 de abril de 2012

El medio ambiente afectado por la contaminación sonora


Se ha podido comprobar a través de diferentes estudios que la contaminación sonora afecta el medio ambiente de forma directa, inclusive ciertas especies de peses, aves y hasta ballenas se han visto afectadas por la diversidad de ruidos producidos por el hombre.

Un nuevo estudio realizado recientemente, ha detectado que las plantas no han quedado exentas de los efectos de una contaminación acústica que avanza deteriorando el medio ambiente y cambiando las costumbres de muchos animales.

Esta contaminación sonora afecta y perjudica el ambiente pero lo hace de forma indirecta ya que existe una estrecha relación entre los componentes que forman parte de un mismo ecosistema.

El ruido tiende a alterar la comunicación natural entre los animales que pertenecen a una misma especie y se ha podido detectar y confirmar que en los sitios muy ruidosos algunos pájaros llegan a cantar en frecuencias más altas e inclusive los murciélagos encuentran muchas veces dificultades para hallar y cazar sus presas.

Hasta las ballenas deben subir su volumen de canto para lograr escucharse entre ellas mientras las ranas no logran encontrar parejas para el acto natural de aparearse.

Todo esto que sufren los animales y vegetales repercuten también en los ciclos tanto de vida como de reproducción.

Los científicos se dedicaron además a observar las urracas y lo hicieron en una zona boscosa de Nueva México, pudiendo comprobar que esta ave autóctona no se acercaba a los pinos por ser uno de los sitios más ruidosos en el lugar y por lo tanto la polinización por dispersión era hecha por ratones.

Sin embargo, esta polinización no es tan efectiva porque si la realizan las urracas ésta aves esconden grandes cantidades de semillas de pino durante el otoño para comerlas durante el invierno y muchas de ellas quedan escondidas provocando así la germinación y el crecimiento de nuevos árboles, algo que no sucede con los ratones que simplemente las comen y no guardan semillas escondidas para tener una reserva.

Las urracas prefieren entonces los sitios tranquilos y silenciosos en cambio otras aves como una especie de colibrí de cuello negro ha decidido mudarse a los sitios ruidosos y construir allí sus nidos ya que de esta forma evita el contacto con otras aves.

Disminuir la contaminación sonora es imprescindible para evitar alterar de forma profunda el comportamiento de ciertos animales y vegetales puede a largo plazo tener una relevancia importante para el medio ambiente.