lunes, 9 de abril de 2012

Catástrofes naturales y su relación con el agua


De acuerdo a un informe realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) el cambio climático que se ha operado en todo el planeta modificará de forma sustancial la cantidad de lluvia que cae, como también la humedad del suelo, aumentando además el deshielo que traerá como consecuencia la modificación del curso de los ríos y corrientes subterráneas.

Por otra parte, la mayor parte de las catástrofes naturales que ocurren hoy en el mundo tienen una relación directa o indirecta con el agua, haciendo cada vez más incierto el porvenir siendo probable que los riesgos aumenten, según lo manifiesta la directora general de la UNESCO, Irina Bokova que ha presentado un informe sobre este tema ante el Foro Mundial del Agua.

A esto se suman los dichos de Michel Jarrau, presidente de ONU-Agua quien ha manifestado su preocupación declarando que “Los desafíos, los riesgo y las incertidumbres (…) exigen la respuesta colectiva de la comunidad internacional”,

Es necesario resaltar que la población mundial y el estilo de vida en general evolucionan de forma más veloz que la estructura sanitaria del agua.

Así por ejemplo, en Latinoamérica la población ha crecido un 50% entre los años 1970 a 2009, triplicándose la población urbana en las últimas cuatro décadas, estas circunstancias ha creado una necesidad mayor de agua en las ciudades, con el agravante que muchas comunidades no cuentan todavía con servicios de agua potable o instalaciones de saneamiento adecuadas sobre todo en las zonas rurales.

Se estima que el mundo necesitará hasta un 70% más de alimentos llegando el año 2050, que traerá como consecuencia una mayor demanda de alimentos de origen animal, y de agua que necesitará ese sector productivo.

Hoy, los sectores que mayores recursos hídricos demandan son la minería, pesca, alimentación, productos agrícolas, madera y el turismo y por ello los expertos en el tema opinan que los cambios en el patrón de lluvias afectará de forma directa el suministro de agua a nivel global.

Todo este panorama alerta a que la falta de suficientes recursos hídricos en el planeta será en un futuro no muy lejano una cuestión de seguridad prioritaria durante este siglo XXI.