sábado, 18 de febrero de 2012

Mamíferos marinos afectados por enfermedades de animales terrestres



Hace un tiempo, mamíferos marinos comenzaron a aparecer muertos en las costas del sector oeste de Canadá y fue el biólogo marino Andrew Trites quien quedó totalmente asombrado al descubrir que las muertes tenían como origen enfermedades de animales domésticos terrestres como cabras, vacas, gatos y perros.

Este tema fue debatido por los especialistas durante una conferencia en Vancuver, por ser un tema preocupante teniendo en cuenta que estas muertes han comenzado a verse en otros sitios del mundo, donde focas, nutrias y otras especies de agua se encuentran ya afectadas por parásitos y otras dolencias que a pesar de ser conocidas desde hace mucho tiempo solo afectaban animales terrestres.

Este tipo de enfermedades se suman hoy a parásitos que según los expertos en vida marina también representan una amenaza a las personas que se encuentran en en un contacto continuo con el océano, ya sea como recreación o trabajo.

Todo esto fue comentado por los científicos en la conferencia anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia y el simposio denominado "Nadando en Mares Enfermos" fue una de las tantas sesiones que dio una idea sombría del estado en que se encuentran los océanos de todo el mundo debido a que están sufriendo un proceso de acidificación que va en aumento.

Jason Hall-Spencer, de la Universidad Británica de Plymouth, advirtió sobre los cambios dramáticos que están sufriendo los ecosistemas oceánicos que muestran un aumento en dióxido de carbono.

Por su parte Gretchen Hofmann, de la Universidad de California en Santa Bárbara aseguró que el aumento de la acidez en las aguas de los océanos, producido por la quema de los combustibles fósiles mata al marisco en su etapa más joven.

Lisa Levin representando el Instituto de Oceanografía Scripps en La Jolla, California, advirtió que el calentamiento del agua produce una reducción del oxígeno que ésta puede retener, amenazando a diversas criaturas que habitan el fondo del mar y que han sobrevivido por milenios sin alterar sus condiciones estables.

Se ha incrementado de forma alarmante la transmisión de parásitos, hongos, virus y bacterias de los animales de tierra a los marinos a causa del asentamiento humano que va cambiando paulatinamente las pautas del agua, ya sea por obras de pavimentación o relleno de humedales que son esenciales como filtros naturales.

Estas enfermedades terrestres que atacan y matan a los animales marinos pueden llegar a tener un impacto también en los humanos y por ello los expertos afirman que será necesaria una mayor vigilancia para determinar las implicaciones que puede llegar a tener este problema en la salud de los humanos.