miércoles, 28 de septiembre de 2011

Un nuevo tipo de biocombustible


Descubren un nuevo método para producir biocombustibles a partir del azúcar de desechos agrícolas.

Gasolina, diesel y hasta combustible para aviones serán posibles de producir a través de un descubrimiento realizado por investigadores de la Universidad de Wisconsin y del Virent Energy Systems quienes han logrado convertir con éxito el azúcar derivado de desechos agrícolas y de vegetales no aptos para alimentación en estos diferentes tipos de combustibles, además de otros productos químicos derivados.

Según informan en Amazings, un medio de noticias de la Ciencia y la Tecnología, el ingeniero químico Randy Cortright y sus colegas de Virent Energy Systems en Wisconsin, Estados Unidos), junto a otro equipo de investigadores dirigidos por James Dumesic, de la Universidad de Wisconsin, descubrieron el proceso por el cual los azúcares y carbohidratos de residuos agrícolas pueden ser procesados igual que se hace con el petróleo para obtener de ellos todo un conjunto de productos útiles para la industria de los combustibles, la farmacéutica y la química.

La clave del avance está en un proceso denominado “reformado en fase acuosa”, un sistema usado para la obtención de hidrógeno a partir de biocombustibles y glicerina.

El proceso se realiza pasando una solución acuosa de azúcar y carbohidratos derivados de diferentes vegetales sobre una serie de catalizadores (materiales que aceleran las reacciones químicas), las moléculas orgánicas que son ricas en carbono logran dividirse en diferentes componentes que vuelven a combinarse y forman así varios de los compuestos que son extraídos del petróleo.

Se habla pues de un aceite intermedio sumamente polifacético y según James Dumesic afirma “Se trata de un aspecto decisivo en este enfoque es que entre el azúcar o los materiales amiláceos (con almidón) de partida y los productos finales hidrocarbonados, los compuestos químicos pasan a través de un estado intermedio como una mezcla orgánica líquida integrada por compuestos funcionales”.

Los compuestos intermedios pueden retener el 95% de la energía de la biomasa, pero sólo cerca del 40% de la masa, y ser transformados en diferentes tipos de combustibles para el transporte, como gasolina, diesel y combustible para aviación.

Algo muy importante que resaltan los investigadores es que la formación de este aceite funcional intermedio no necesita de una fuente externa de hidrógeno, dado que se emplea el que ya poseen los productos de partida.

Este nuevo tipo de biocombustible puede resultar la respuesta para el mundo todo que necesitará en no demasiado tiempo hallar diferentes alternativas para cuando el petróleo sea más escaso de lo que hoy en día es.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Reserva de la Bioesfera El Cielo


Una zona montañosa que se encuentra al suroeste del Estado de Tamaulipas en México, posee una magnífica Reserva de la Bioesfera llamada El Cielo.

La zona donde se encuentra El Cielo es conocida como Sierra de Cucharas y abarca los municipios de Juamave, Llera, Gómez Farías y Ocampo, limitando al norte con el río Guayalejo, en la parte oriental con el río Sabinas y el Frío, en tanto que al sur lo hace con Ocampo y en el área occidental lo hace con Tula y Jaumave, una zona semidesértica.

Esta Reserva posee diversos tipos de vegetación que se diferencian según la altitud sobre el nivel del mar donde se encuentran. Una reserva con bosques tropicales, otros de montaña y algunos bosques de pino encino húmedo.

Por último el denominado Matorral Xerófilo de las laderas de las zonas más bajas que se encuentran en la vertiente oeste de sierra donde la vegetación es desértica.

La importancia de esta reserva, como de tantas otras que existen en mundo, hace necesario un cuidado y estudio constantes, para ello El cielo se divide en diferentes zonas de acuerdo a ciertos criterios científicos estando restringidas en muchas de ellas tanto la explotación forestal como la caza y la pesca.

Ya desde los años cincuenta esta región ha sido objeto de estudio y preservación por parte de los investigadores, sobre todo por sus características de biodiversidad, creándose por ejemplo un Centro Interpretativo Ecológico.

El Cielo posee una vegetación única que se destaca por ser exuberante y con mezcla de diferentes especies de árboles, algunos típicos de México tal como las palmas y otros como nogales que son característicos de Norteamérica, además de orquídeas, acacias, robles, magnolias y begonias.

Plantas como la Magnolia Tamaulipana o el Chamalillo son producto del relieve montañoso que sumado a los diferentes climas ha podido producir un gran número de endemismos.

Toda esta región cuenta además con una fauna silvestre que proviene de otras regiones como por ejemplo el oso negro que posee una importante población que habita la reserva de El Cielo, además del jaguar, el tigrillo y el puma, todas especies típicas de México.

Muchos investigadores y científicos consideran El Cielo como la “isla de montaña” de mayor biodiversidad y endemismo existente en todo el noroeste de México, donde el desmonte en exceso de bosques podría causar un desequilibrio grave tanto en lo referente a un balance hídrico de la región como de las zonas bajas.

En la actualidad y tratándose de una zona protegida las principales actividades productivas de los pobladores que habitan la región es principalmente la prestación de servicios dedicados al turismo y la recolección de palmilla.

El Cielo ofrece productos y servicios turísticos variados a cargo precisamente de los habitantes de a reserva, como hospedaje, alimentación y transporte. Existen también aquí rutas para la práctica de senderismo, observación de mariposas y aves con interpretes ambientales que acompañan a quienes visitan la zona.

Los principales objetivos que persigue la reserva de El Cielo son la preservación tanto de animales como vegetales, logrando un equilibrio ecológico, además de dar protección a la diversidad genética de las especies que aquí habitan, siendo un centro de investigación dedicado al estudio de los ecosistemas.

Asimismo, y teniendo en cuenta tanto la cultura como necesidades de las poblaciones que habitan la región es necesario crean una alternativa de desarrollo sustentable que sea viable, como el turismo que deberá ser regulado y muy bien planificado, que garantice la conservación de las áreas naturales

El Cielo ha sido reconocido por los científicos como un tesoro natural y uno de los más importantes del mundo, de allí la importancia de su conservación para el presente y para las generaciones futuras.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Tesoros naturales, El Kilimanjaro


Ubicado en Tanzania el famoso volcán Kilimanjaro es uno de los tesoros naturales que es preciso preservar.

Ubicado en un Parque Nacional que lleva su nombre, este gigante con una altitud de 5895 metros es la montaña más alta de África, además de uno de los más altos del mundo.

Se encuentra formado por tres cráteres y de distingue por sus nieves perpetuas que se deben al glaciar existente en su cima y que lamentablemente ha disminuido de manera increíble en cuanto a grosor en los últimos años.

Una larga historia rodeada de misticismo y un poco de misterio lo han hecho famoso y conocido en todo el mundo.

Fue descripto en el pasado por diferentes investigadores en sus relatos que hablaban de él como una montaña blanca al sur de África.

Durante mucho tiempo quienes llegaban a la zona estaban en la duda si su cumbre blanca era producto de las nubes se trataba ciertamente de nieve, pero en 1848 el misiones alemán Johannes Rebmann, que se encontraba explorando la región aseguró que la cumbre del volcán estaba cubierta de nieve.

Posteriormente, en 1861 una expedición a cargo del barón Klaus von der Decken y el botánico Richard Thornton, hizo posible comprobar que la cima del Kilimanjaro se encuentra cubierta de nieve.

En la actualidad ascender es una tarea larga y complicada por el frío y la altitud, siendo la ruta más utilizada por los alpinistas la llamada Marangu, que es el camino elegido por miles de excursionistas que cada año intentan llegar a la cumbre.

Hoy, este magnífico volcán se encuentra protegido en el Parque Nacional Kilimanjaro que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, pero a pesar de esta protección el deshielo de los glaciares en su cumbre son una lamentable realidad y se estima que habrán desaparecido para el año 2020 por motivo del calentamiento global de la tierra sumado a una reactivación en su actividad volcánica.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Lluvia Acida, causas y efectos sobre el medio ambiente


Sabemos que constantemente la atmósfera es contaminada por moléculas de ácido y en algunos territorios se depositan también sobre la superficie del suelo pequeñas partículas ácidas que lo perjudican, además de ser nocivas para los seres vivos y también para los ecosistemas.

La causa de esta lluvia ácida son aquellas industrias que utilizan para trabajar combustibles de mala calidad, liberando hacia la atmósfera importantes cantidades de nitrógeno y óxido de azufre, cuya contaminación puede expandirse a cientos de kilómetros debido a las corrientes de viento. Algo que se acentúa cuando las partículas salen a la superificie desde las altas chimeneas de estas industrias.

El proceso es relativamente simple ya que una vez en la atmósfera los óxidos de nitrógeno y azufre se transforman en ácido nítrico y sulfúrico retornando luego a la tierra con las lluvias o nieve e incluso en ocasiones las partículas sólidas también caen sobre el suelo contaminándolo.

A pesar que el agua de lluvia normal es ligeramente ácida su pH se mantiene en los parámetros normales, pero cuando está contaminada con partículas ácidas el pH se vuelve semejante al zumo de limón.

Los perjuicios que la lluvia ácida ocasiona se pueden ver reflejados tanto en los sistemas acuáticos como ríos y lagos donde sus habitantes habituales como peces y anfibios comienzan a disminuir en número, debido a que su reproducción natural se altera y muchos de ellos no pueden sobrevivir en aguas que posean un pH inadecuado.

Caracoles, camarones y mejillones han sido hasta ahora las especies más afectadas por la acidificación acuática.

Por su parte, esta lluvia ácida también perjudica los ecosistemas terrestres, que al posarse sobre plantas y diversos organismos y que al ser un problema que se prolonga en el tiempo trae como resultado la desaparición de los bosques, además de tornar los suelos no aptos para ser cultivados.

En las ciudades es posible observar como este fenómeno afecta los edificios sobre todo al corroe los metales y los destruye en tiempo récord.

Por todo esto los ecologistas advierten que las actividades ya sean industriales, como comerciales o domésticas que generan residuos dañinos son un problema importante para el medio ambiente.

Para reducir estas emisiones tóxicas debe terminarse con la quema de combustibles fósiles y generar nuevas posibilidades utilizando energías que además de alternativas sean no contaminantes.

Cabe pues a los gobiernos incluir recursos para realizar investigaciones y desarrollar proyectos con el objetivo principal de reducir la contaminación ambiental.

Avanzar decididamente hacia la producción de convertidores catalíticos para automóviles indispensables para eliminar las sustancias químicas peligrosas en los gases de escape, además de buscar fuentes alternativas de energía utilizando los llamados recursos renovables.

También, la energía en sí misma debe ser ahorrada y esto puede lograrse de forma individual, haciendo que cada habitante de la tierra tome conciencia de esto para ayudar así a la preservación del medio ambiente, modificando hábitos de vida y de comportamientos cotidianos.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Lobos rojos en peligros de extinción


Las alteraciones tanto en la flora como fauna del planeta se debe a diversos factores pero la acción del hombre es una de las que más las ha afectado sobre todo por la falta de cuidados y de la toma de conciencia sobre las consecuencias de la destrucción de la vida animal y vegetal.

Existen en el planeta muchas especies de animales que se encuentran en peligro de extinción.

Una situación a la que se ha llegado tanto por la destrucción de su hábitat natural como por la caza indiscriminada por parte del hombre y otros factores que alteraron las especies.

En el caso del lobo rojo se ha generado su peligro de extinguirse tanto por la caza, como por la destrucción de su hábitat natural y por los cruces genéticos que se han realizado entre perros y coyotes.
En sus orígenes el lobo rojo, llamado científicamente como Canis Rufus estaba dividido en tres sub-especies de las cuales dos ya se han extinguido y en el último censo realizado solo restaban unos quinientos ejemplares en todo el planeta.

Un animal que puede encontrarse hoy en algunas zonas del este de Estados Unidos y sureste de Canadá.

Los lobos rojos tienen como alimentación básica la carne, alimentándose de pequeños mamíferos como conejos y roedores, pero ante la necesidad por encontrar alimento pueden llegar a atacar a un siervo adulto y a los mapaches.

En el pasado estos lobos existían en la Florida donde se extinguió en 1930 y en el golfo de México en 1970.

Para contrarrestar esta pérdida irreparable se han realizado desde hace años programas de reinserción en diferentes lugares, como en Carolina del Norte en 1987. Fueron 100 lobos rojos en ese momento y en el censo de 1997 la población ya era de 500 animales.

Sin embargo y a pesar que se trata de mantener la especie su clasificación es de Peligro Crítico en la lista roja de especies en peligro.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Cambios climáticos, anticiparlos evitará consecuencias trágicas


Los cambios climáticos y los desastres mundiales que nos ha tocado vivir o presenciar en diferentes lugares del mundo en las últimas décadas son un sistema de alerta que ha despertado la necesidad de ahondar más en el tema para tratar de anticiparlos y así evitar sus consecuencias trágicas.

La actividad humana, a lo largo de la vida del planeta tierra, ha causado deterioros en el medio ambiente y consecuencias muchas veces devastadoras.

Sin embargo, los expertos también están de acuerdo en señalar que no es posible alertar a la población sobre todos los pequeños cambios que van sucediéndose y que luego producen daños gigantescos.

Muchos especialistas afirman que los desastres naturales la mayoría de las veces pueden ser anticipados, por medio de la utilización de métodos basados en registros que toman nota de los cambios en el comportamiento habitual del clima.

Existen así análisis y pruebas que permiten a través de la observación detectar los signos ineludibles que muestran un cambio como puede ser la desaceleración y la variabilidad natural en el clima.

A pesar de todo, las investigaciones realizadas muestran que la situación no debe tomarse como de riesgo absoluto ya que se cuenta con herramientas que permiten anticipar los cambios y dar así a las personas para posibilidad de tomar los recaudos adecuados.

Esto a pesar de no ser la solución definitiva que hasta hoy no existe es realmente un paliativo importante, además de servir para salvar vidas en caso de eventuales catástrofes naturales, como son las inundaciones y también los huracanes que cada año cobran miles de victimas en diferentes lugares del mundo.