jueves, 30 de junio de 2011

Fertilizantes: El Compostaje


Los fertilizantes son esenciales para abonar el suelo. Ellos forman el alimento que las plantas necesitan para crecer.

Existen diferentes tipos de fertilizantes entre ellos el llamado “compostaje” una técnica de transformación de material orgánico que pasa a convertirse en compost.

Pero muchos se preguntarán ¿qué es el compostaje?

Se trata de una técnica de transformación de material orgánico que es el resultado de la actividad de bacterias, hongos y otros microorganismos que usan el sustrato orgánico como una fuente de energía y de nutrientes.

Los residuos que se utilizan en el compostaje son todos aquellos de naturaleza orgánica, como desperdicios de comida, césped cortado, hojas y todos los restos de jardín, además de heces de animales como vaca, caballo, conejo, gallina, etc.

La técnica más utilizada para la producción de compostaje es hacerlo en pilas o sea, montones de residuos de diferente composición que se colocan en capas superpuestas.

El tamaño recomendado para realizar las capas superpuestas es de 1,5 metros de ancho por otro tanto de largo y con una Altura no mayor a 1,80 metros, teniendo en cuenta que el peso del material puede compactar demasiado las capas que se encuentran en la parte inferior de la pila.

El sitio donde se hará el compostaje debe ser un lugar sombreado y que además se encuentra protegido del viento, además debe haber un acceso cercano al agua para regar periódicamente el montón.

La disposición de las capas también tiene un orden ya que se inicia con una capa de material pajoso de 15 centímetros de espesor, luego otra capa de material fresco, que será rico en nitrógeno.

En cuanto a la humedad lo ideal es humedecer las capas a medida que se va formando el montón luego a través del tiempo la humedad debe ser controlada, el estado óptimo es ni muy húmedo ni muy seco.

Los primeros días es necesario remover las capas cada 15 días y luego cada 30, dependiendo del estado de la pila, ya que si se reduce notablemente es posible agregarle más material encima.

El compostaje ayuda a reducir las superficies con deshechos y ayuda a descomponer materiales orgánicos convirtiéndolos en un producto valioso, que beneficia al medio ambiente.

viernes, 17 de junio de 2011

Huertas en balcones y terrazas



Cada día más personas están tomando conciencia que volver a los alimentos naturales es la mejor opción para una mejor calidad de vida.

La posibilidad de cultivar hortalizas en balcones o terrazas es una excelente opción para comenzar a experimentar la diferencia de este tipo de alimentos naturales libres de agrotóxicos.

Existen tres elementos principales que debemos tener en cuenta para realizar el cultivo de hortalizas en balcones y terrazas, estos son el Sol, agua y sustrato.

Dependiendo de la orientación del balcón y del hecho de existir otros edificios que pueden producir sombra, la luz natural muchas veces puede transformarse en un factor limitante para el cultivo en este tipo de recintos. Por ello, será necesario tenerlo muy en cuenta a la hora de la planificación del huerto, para no sufrir una decepción al intentar cultivar hortalizas en balcones que se encuentran ubicado en lugares sombríos o están orientados hacia el norte.

Cuanto más sol directo mejor y mayor potencia tendrá el huerto, teniendo cuidado en los meses de verano cuando un exceso de luz sumado a las altas temperaturas y viento puede provocar daños al huerto. Para solucionar esto puede armarse una estructura de protección o un pequeño toldo que puede ser de gran ayuda.

En cuanto al agua el consumo de ésta en una huerta de balcón o terraza no es demasiado grande, sin embargo, dependiendo del clima puede existir una evaporación elevada del líquido elemento por lo cual es necesario planificar detalladamente el sistema de riego que va a ser utilizado.

En el verano el riego debe ser diario, pudiendo colocarse un sistema de riego automático que sirve cuando no se está en casa por ejemplo un fin de semana. En invierno el riego puede ser más espaciado dado que las condiciones climáticas así lo permiten, pero se deben proteger los cultivos del frío excesivo.

Por último, el sustrato es un elemento básico, si el cultivo se realiza en macetas o jardineras que poseen un volumen limitado será necesario utilizar recipientes con porosidad elevada y sustituir la tierra frecuentemente agregando nutrientes.

Si se trata de un recipiente pequeño de pocos litros, deberemos cultivar hortalizas que sean pequeñas. Si en cambio se utiliza una mesa de cultivo pueden cultivarse hortalizas de mayor tamaño como por ejemplo pimientos, calabacines o tomates.

Asimismo, las hortalizas pequeñas son más sencillas de cultivar que las grandes que además tienen ciclos largos. Lo más recomendable es comenzar con rábanos, zanahorias, lechugas y cebollas.

lunes, 6 de junio de 2011

Semana Mundial del Medio Ambiente


Como todos los años en el mes de junio se celebra la Semana Mundial del Medio Ambiente y a pesar que el hombre aún no termina de comprender lo importante que es cuidar de la naturaleza y los gobiernos no llegan a formalizar acuerdos importantes para atenuar la contaminación que produce la desaparición de miles de especies cada año, esta semana debe ser en primer lugar de reflexión.

En 1972 Naciones Unidas estableció el Día Mundial del Ambiente con la intención de fomentar el cuidado de la naturaleza.

Así, durante todos estos años diversos términos como verde, sustentabilidad, ecológico, cambios climáticos y otros tantos más se han incorporado a nuestro vocabulario.

También, las jornadas por el Medio Ambiente en el mes de junio instauradas por Naciones Unidas se han hecho más fuertes en todos los países del mundo y a pesar que se ha logrado mucho aún queda un largo camino por recorrer.

La sobreexplotación pesquera, la deforestación descontrolada hace que desaparezcan miles de especies, contribuyendo también a ello los incendios forestales, el exceso en el consumo de agua y todos los recursos energéticos van dejando sin reservas a este nuestro planeta tierra

Afortunadamente, las principales organizaciones ecologistas están convencidas que es posible llevar adelante un plan que compatibilice las actividades del hombre con la protección de la naturaleza.

Todos estamos en condiciones de ayudar a la naturaleza y conservar el medio ambiente con pequeños gestos diarios, usar más la bicicleta para movilizarnos o los transportes públicos, reducir el consumo de agua y energía, haciendo un uso más racional tanto de la calefacción como del aire acondicionado, consumir alimentos de temporada y reciclar, son todas acciones que están a nuestro alcance.

Si cada uno de nosotros hace su parte la naturaleza dejará de estar en peligro y las futuras generaciones podrán disfrutar de un planeta mejor.