viernes, 17 de junio de 2011

Huertas en balcones y terrazas



Cada día más personas están tomando conciencia que volver a los alimentos naturales es la mejor opción para una mejor calidad de vida.

La posibilidad de cultivar hortalizas en balcones o terrazas es una excelente opción para comenzar a experimentar la diferencia de este tipo de alimentos naturales libres de agrotóxicos.

Existen tres elementos principales que debemos tener en cuenta para realizar el cultivo de hortalizas en balcones y terrazas, estos son el Sol, agua y sustrato.

Dependiendo de la orientación del balcón y del hecho de existir otros edificios que pueden producir sombra, la luz natural muchas veces puede transformarse en un factor limitante para el cultivo en este tipo de recintos. Por ello, será necesario tenerlo muy en cuenta a la hora de la planificación del huerto, para no sufrir una decepción al intentar cultivar hortalizas en balcones que se encuentran ubicado en lugares sombríos o están orientados hacia el norte.

Cuanto más sol directo mejor y mayor potencia tendrá el huerto, teniendo cuidado en los meses de verano cuando un exceso de luz sumado a las altas temperaturas y viento puede provocar daños al huerto. Para solucionar esto puede armarse una estructura de protección o un pequeño toldo que puede ser de gran ayuda.

En cuanto al agua el consumo de ésta en una huerta de balcón o terraza no es demasiado grande, sin embargo, dependiendo del clima puede existir una evaporación elevada del líquido elemento por lo cual es necesario planificar detalladamente el sistema de riego que va a ser utilizado.

En el verano el riego debe ser diario, pudiendo colocarse un sistema de riego automático que sirve cuando no se está en casa por ejemplo un fin de semana. En invierno el riego puede ser más espaciado dado que las condiciones climáticas así lo permiten, pero se deben proteger los cultivos del frío excesivo.

Por último, el sustrato es un elemento básico, si el cultivo se realiza en macetas o jardineras que poseen un volumen limitado será necesario utilizar recipientes con porosidad elevada y sustituir la tierra frecuentemente agregando nutrientes.

Si se trata de un recipiente pequeño de pocos litros, deberemos cultivar hortalizas que sean pequeñas. Si en cambio se utiliza una mesa de cultivo pueden cultivarse hortalizas de mayor tamaño como por ejemplo pimientos, calabacines o tomates.

Asimismo, las hortalizas pequeñas son más sencillas de cultivar que las grandes que además tienen ciclos largos. Lo más recomendable es comenzar con rábanos, zanahorias, lechugas y cebollas.