viernes, 8 de abril de 2011

Climatización de interiores sin necesidad de electricidad


Nuevas tecnologías innovadoras siguen apareciendo como alternativas y soluciones que permiten climatizar los ambientes sin necesidad de utilizar la electricidad, haciendo así posible el cuidado del medio ambiente, además de resultar una fuente de energía económica para los usuarios.

De esta forma la empresa ClimateWell ofrece una solución de climatización de interiores por medio de un mecanismo que tiene la capacidad de almacenar energía y utilizar el agua como elemento para la refrigeración del hogar proporcionando a su vez agua caliente sin necesidad del uso de electricidad.

Según la empresa, es posible por medio de la utilización de esta tecnología, el ahorro de dinero dejando de emitir dióxido de carbono a la atmósfera.

A través de distintos tipos de instalaciones, dependiendo si se trata de edificios residenciales, industrias o comercios, puede proporcionarse la energía necesaria tanto para calentar como enfriar el agua que se distribuye en el edificio en cuestión.

Una instalación simple que consta de paneles colocados en la parte superior es la que hace posible climatizar el agua y con ella los ambientes.

Además, para tener un mejor control de la climatización pueden instalarse suelos radiantes, también canalizaciones de aire o las conocidas serpientes que son tubos especialmente creados para transportar y mantener la energía de una manera eficaz y adecuada.

Lo increíble de este sistema es como se realiza el almacenamiento de la energía, ya que se utiliza sal, poniendo en práctica la tecnología de absorción de Triple Estado.

De esta forma, se almacena la energía pudiendo suministrarse tanto frío como calor durante el día y la noche. Siendo ideal para reemplazar el uso del tradicional aire acondicionado y aquellas instalaciones que dentro de los edificios proporcionan calor a través de fuentes de energía no renovables.

El sistema se encuentra formado por dos tanques en uno se coloca agua y en el otro un tipo de sal especial, la diferencia tanto de propiedades físicas como de temperatura de ambos elementos crea una especie de bomba, proveyendo de calor y frío a los ambientes sin necesidad de utilizar electricidad.