viernes, 8 de abril de 2011

Bioplástico desarrollado en Brasil


Brasil es uno de los países que se ha comprometido en los últimos años a buscar formas del cuidado del medio ambiente, elaborando alternativas diferentes y esta vez se trata de un plástico que se elabora a partir de fibras de plátanos, cocos y piñas.

Este proyecto ha sido realizado por la Universidad Estatal de San Pablo, en el cual son utilizados las hojas, tallos y cáscaras de determinadas frutas para la fabricación de un plástico ecológico y biodegradable.

El bioplástico obtenido es más ligero y también tiene mayor resistencia que el que proviene del petróleo, además de ser ecológico, algo que permite proteger el medio ambiente.

La idea es que este material pueda ser utilizado en el futuro para la fabricación de coches más ligeros que haría que se ahorre combustible.

Además, es un material fuerte y resistente que no puede ser destruido por factores externos tales como el agua, calor o gasolina.

Las propiedades de estos plásticos son magníficas, ya que son un 30% más ligero y cuatro veces más fuertes.

Además, varios accesorios de vehículos podrían fabricarse con fibras de frutas como el tablero de instrumentos o los parachoques.

Lamentablemente, hasta hoy se trata de una tecnología no demasiado barata, sobre todo por el trabajo que lleva la preparación del material a pesar que es bastante rendidos teniendo en cuenta que un kilogramo de nanocelulosa (hervido de las hojas y tallos hasta lograr un polvillo) puede producirse hasta cien kilos de plástico.

Por otra parte, en el futuro se espera que este material pueda reemplazar piezas de aluminio y también de acero.