martes, 8 de marzo de 2011

Los materiales biodegradables

El término biodegradable solemos escucharlo frecuentemente y es porque todo lo que existe en el mundo tiene un tiempo de “vida útil”. Dependiendo de su constitución les llevará más o menos tiempo el degradarse.

La biodegradación tiene lugar cuando algo desaparece como consecuencia de la acción de organismos vivos como las bacterias. Siendo que algunos materiales tienen la virtud de poder reintegrarse a la tierra por la misma acción de la naturaleza.

La biodegrabilidad se encuentra estrechamente relacionada con la ecología y el manejo acertado de los desperdicios sobre todo de aquellos que por su constitución tardan muchos años en descomponerse.

Dentro del proceso de biodegrabilidad sustancias como los deshechos orgánicos o el papel son utilizados como alimento por microorganismo.

Los materiales para ser biodegradables dependen siempre tanto de su estructura química como física, por ejemplo, el vidrio es un tipo de material que no puede ser biodegradado, ocurriendo algo similar con el aluminio que necesitará de un tiempo extremadamente extenso para descomponerse o el plástico que supera notablemente la capacidad que los organismos poseen para descomponerlo.

Por esa razón, en la actualidad gran cantidad de cosas son fabricadas con agentes biodegradables que ayudan al medio ambiente, faltando aún resolver el problema del plástico y otras sustancias tóxicas como los insecticidas.

Y de todas maneras aquellos que con el tiempo se degradan no deben ser arrojados en cualquier lugar, ya que un filtro de cigarrillo tirado en un parque o una playa tardará años en deshacerse y permanecerá en ese espacio natural durante todo ese tiempo.