jueves, 24 de marzo de 2011

Los edificios enfermos



Edificios cuyo clima interior resulta molesto o nocivo para los trabajadores, es el conocido Síndrome del Edificio Enfermo. Desde 1995 el Ministerio de Trabajo reconoce que al menos el 30% de los edificios laborales están enfermos.

Diseñados para abaratar costes de construcción y ahorrar energía, son edificios herméticos, mal ventilados, con climatización centralizada, muy electrificados y tecnificados y saturados de materiales artificiales. Mala calidad del aire

Sensación de ahogo, debido a la atmósfera cargada la mala calidad del aire (demasiado seco, electrificado y cargado de polvo, polen o químicos tóxicos) puede favorecer los casos de rinitis, conjuntivitis, reacciones cutáneas y agravar los episodios de ansiedad, asma o alergias.

Muchas personas sienten necesidad de huir del trabajo ya que la falta de luz natural hace que las personas que trabajan en esos lugares se sientan deprimidas.

Una gran sensación de opresión o de claustrofobia, genera la necesidad de mayor espacio para evitar sentirse sofocados.

También, muchas personas en lugares pequeños, techos bajos, ventanas cerradas o una total ausencia de vistas hacia el exterior en los locales de trabajo, pueden causar malestares siendo otro ejemplo de los edificios enfermos.

Además, los campos eléctricos o también magnéticos que abundan en los edificios enfermos causan una modificación de la resistencia eléctrica de la piel, afectando además el ritmo cerebral y cardíaco, además de modificar el metabolismo.

Una solución es trabajar en las llamadas áreas blancas, libres de todos los problemas que traen aparejados los edificios enfermos.

Para crear una zona blanca pueden tomarse medidas como mejorar la ventilación, abriendo las ventanas o colocando purificadores de aire ionizado.

Si no es posible trabajar con luz natural puede instalarse una luz fullspectrum, además de despejar los ambientes y deshacerse de todo aquello que no sea necesario.

Para eliminar la carga electrostática debe mejorarse la toma de tierra y reordenar la mesa de trabajo para que los dispositivos guarden una cierta distancia.

Las áreas blancas se logran aplicando criterios básicos de la Bio-construcción que transforma los edificios en saludables y también sostenibles.