domingo, 13 de marzo de 2011

La naturaleza y su poder de destrucción



El mundo se conmocionó con las imágenes de horror y destrucción que dejó el tsunami que azotó el noreste de Japón.

Estos fenómenos son provocados por terremotos submarinos que tienden a afectar aquellas zonas que poseen un gran actividad tectónica, como existe en ciertas regiones de Asia y del Pacífico.

La gigantesca ola del tsunami tiene nacimiento cuando se da un choque sísmico de la masa de agua oceánica que tiene una ruta que va de arriba hacia abajo y que gana mayor fuerza cada vez que choca el fondo submarino.

Un tsunami o maremoto tiene una velocidad de propagación que puede superar los 800 km/h. De esta forma enormes masas de agua descienden rodando por el relieve marino, distinto que las olas que lo hacen por la superficie del agua, que van perdiendo su energía a medida que se propagan por el mar.

Las distancias que puede alcanzar este tipo de fenómeno natural son realmente considerables llegando a destruir lugares costeros ubicados a miles de kilómetro de la zona donde se inició.

Antecedentes de hechos similares existen en la historia como el caso de un terremoto ocurrido en Chile en 1960 con una magnitud de 9,5 grados que generó un maremoto que alcanzó las costas de Japón.

A pesar que la mayoría de los tsunamis tienen como principio un sismo, también existen otros orígenes como las avalanchas submarinas, explosión de un volcán o también la caída al mar de un asteroide.

Algunos maremotos de menor importancia pueden tener origen en fenómenos meteorológicos como importantes cambios en la temperatura que producen depresiones y van acompañadas de violentos vientos.

Tomar consciencia del poder de destrucción que posee la naturaleza es un buen comienzo para plantearnos la necesidad de cambiar nuestros hábitos de vida, cuidando más de ella que en definitiva es cuidar de nosotros mismos.



1 opiniones :

ecozonic dijo...

Todos estos acontecimientos son aterradores. Parece como si la Tierra quisiera castigarnos por abusar de ella sin medida. Tenemos que actuar ya. Saludos a todos.