domingo, 17 de febrero de 2008

La cigüeña, símbolo de fertilidad

Las cigüeñas son aves zancudas que siempre habitan en regiones cálidas por lo que cuando llega el otoño y el frio, parten en éxodo hacia tierras africanas, volviendo de regreso cercana la primavera. Su nidificación acostumbra a ser en zonas habitadas por lo que es frecuente encontrar nidos en gruas de construcción, torres eléctricas, tejados, siendo los campanarios de las iglesias sus preferidos. 



Los nidos se utilizan año tras año por las mismas parejas aunque muchos de ellos son destruidos por el hombre por peligro de caida ya que con el paso del tiempo pueden llegar a pesar 500 o 600 kg, y la pareja afectada debe emplearse a fondo para construir el nido, sin que afecte a su ciclo biológico de reproducción.



Su dieta consta basicamente de ranas, moluscos, peces, roedores y pájaros. La cigueña ha encontrado en los núcleos rurales y pseudorurales un buen lugar donde encontrar protección de sus depredadores naturales, teniendo tambien cuando las condiciones de búsqueda de comida son difíciles, el recurso de buscar alimentos en los vertederos municipales. 


El hombre al disfrutar de esta ave tan cercanamente acerca la naturaleza salvaje a la puerta de su casa. Pura simbiosis.

8 opiniones :

Rubén Iglesias dijo...

Y de primavera, y de pueblos con encanto. Y de iglesias antiguas que cobran vida con sus cantos... y sin haberlo buscado me ha salido un pareado :)

A propósito, ¿es casualidad o siempre están mirando las parejas para el mismo lado?

Héctor dijo...

Ayer vi muchas de estas aves. Son muy bonitas. ¿Cómo consigues fotografiarlas, con lo que se mueven? jeje.

Antonio Martínez dijo...

Rubén, estás hecho todo un poeta, jejeje, pues si, las cigueñas se identifican con todo eso, con una vida más tranquila, lejos del voraz mundo urbano. Sobre lo que me preguntas de que si es casualidad o no, pues mirando otras que he hecho, confirman esta regla, aunque no he tenido demasiado tiempo para observarlas detenidamente ya que iba con mi hijo y haciamos las fotos al borde de una carretera con tráfico. No obstante creo que las visitaré otra vez y les dedicaré otra entrada con algún otro detalle que no me ha quedado claro.

Antonio Martínez dijo...

Hector, dentro del nido, se pueden mover limitadamente, he probado de hacer dos o tres en pleno vuelo y han salido fallidas. Además el utilizo el truco del almendruco (esto tambien rima) que consiste en hacer 25 fotos siendo buenas solo unas pocas, la minoria.

conxa dijo...

Pues me decidí a visitarte.

Interesante blog. Te he enlazado en el mío, espero que no te importe.

Por cierto a mí me gusta el romanesco y he copiado tu receta.

Un saludo.

sombras(mi foto) dijo...

Te han quedado muy bien, yo sólo las he visto en vuelo y no tenía la cámara, otra vez será.
Muchos saludos.

Don't worry, be happy dijo...

Qué bonitas fotos...

Es curioso lo de mirar ambos en la misma dirección, se nota que son parejas unidas, jeje! :D

No sabía que eran tan grandes y pesados sus nidos, madre mía, qué trabajo les debe llevar.

Besotes!

Antonio Martínez dijo...

Pues con el tiempo si que llegan a pesar muchísimo, sobre todo si pasas por debajo y te cae encima...

Gracias por pasaros por aquí ;)